En
medio de ese panorama de oscuridad, el único que brilló fue Arturo
Vidal. El volante chileno, quien pese a la reticencia inicial de Jupp
Heynckes por ponerlo como titular ratificó su importancia en el equipo,
aprovechó un rebote y con una volea de zurda desde la entrada del área
local, marcó el empate transitorio en los 74?.
El
Borussia Mönchengladbach había abierto el marcador en los 39?, mediante
un lanzamiento penal convertido por Thorgan Hazard. Cinco minutos
después había ampliado la diferencia, a través de Matthias Ginter.