Ha concluido la 41ª versión del Gran Premio de la Hermandad, carrera que durante dos días puso a prueba tanto a los binomios participantes como también a los vehículos, durante una dura jornada que estuvo marcada por las sorpresas en los resultados finales, y por varios accidentes que dejaron a varios fuera de competencia.
Mucho público en Porvenir y en la ruta para ver a los corredores, el camino se comportó mejor que el día anterior. No obstante, el lado argentino fue nuevamente lo más malo de la competencia y como no se había visto en otros años, el sector de María Behety, saliendo de Río Grande, estuvo complicado, peor que en Arcillosa y Flamencos.