La faceta deportiva del concejal Germán Flores y su pasión por el boxeo

El
5 de abril del año 1978, Germán Flores Mora, llega a Punta Arenas,
desde Temuco para cumplir con su servicio militar obligatorio en el
Regimiento Pudeto. Fue el año en que nuestro país estuvo a un paso de
iniciar una guerra con Argentina por el conflicto del Canal Beagle,
tiempo del cual, ya han pasado 4 años, los mismo que lleva en la región,
pues luego de haber cumplido su periodo militar se quedó a vivir para
siempre en estas tierras.

Actualmente
es concejal de la comuna de Punta Arenas, pero en todos estos años ha
desarrollado diferentes actividades y ha ocupado distintos cargos, entre
ellos, director y jefe de prensa de la Radio Presidente Ibáñez, en el
retorno de este emisora en el año 2007, director del área deportiva de
la Radio Polar y posterior reportero del departamento de prensa de esta
misma emisora, además conductor televisivo en programa de deporte;
dirigente deportivo, político, sindical. Como periodista integró la
directiva como vicepresidente de Colegio de Periodista en Magallanes.

Pero
sin duda hay una faceta deportiva desconocida de Germán Flores, que se
remonta al año 1979 cuando cumplía con su servicio militar, en aquel año
su vida estuvo ligada al deporte de los puños, a su pasión por el
boxeo, pasión que nació cuando era un niño en su ciudad natal.

 

¿Cómo nace su pasión por el boxeo y desde cuándo?

“Tenía
12 años, cuando un día en la Escuela Standard de Temuco, en donde
estudié mi enseñanza básica, recuerdo que mientras estábamos haciendo la
fila para ingresar a almorzar, llegó un alumno de un curso superior y
junto con zamarrearme me quitó el puesto, obviamente era más grande y
no me podía defender, me sentí muy indefenso, pero con el paso de los
días me pregunté que podía hacer para evitar que en el futuro me
volviera a pasar…”

“Fue
entonces que a escondidas de mi madre y con la mentira de que iba a
hacer tareas a donde un compañero de curso, empecé a concurrir al
Gimnasio O’Higgins de Temuco, allí se practicaba mucho boxeo”.

“En
principio miraba y luego empecé a ponerme los guantes y practicar este
deporte, pero solamente como algo que me hacía sentir más seguro. Nunca
pude subir a un ring a disputar una pelea en aquel entonces, debía tener
un permiso, pero jamás mi madre me lo iba permitir, por lo tanto mi
sueño se hizo realidad aquí en Punta Arenas, en el regimiento Pudeto, en
ese tiempo le mandé fotos a mi madre, Q.E.P.D, y le conté la verdad de
mis falsas salidas todas las tardes a casa
de un compañero de curso y le dije que desde niño me gustaba este deporte”.

“Fue
en febrero del año 1979, luego de haber vuelto de la frontera tras el
acuerdo por el diferendo limítrofe, que un día el cabo de la segundo
compañía de fusileros, Ángel Artigas, de quien guardo lindos recuerdos,
nos hace formar y pega un grito, ‘a quién le gusta el boxeo o quién ha
boxeado alguna vez’… La verdad que en ese momento se me vinieron muchas
cosas a la memoria y en forma temerosa levanté la mano y dije ‘¡yo mi
cabo!’, un paso al frente y ahí comenzó todo”.

-¿Qué recuerdos tienes de tu primer combate, cuántas peleas disputaste? ¿En qué categoría?


(Sonríe) Echo de menos esos 57 kilos que me situaban en la categoría
pluma. En mi primera pelea, muchos días antes de subir al cuadrilátero
mis compañeros y los clases me daban por perdidos e incluso me decían
que me enfermara para no enfrentar a mi rival, era un cabo que venía de
Santiago y su pergamino era amplio, pues había sido campeón en el
regimiento Buin, por lo tanto era el favorito. Fiel a mi lema ‘avanzar
siempre, retroceder jamás’ jaja, lo enfrenté, a los dos minutos del
primer round mi rival estaba en la lona y me alzaba por nocaut en mi
debut”.

“Desde
ese momento vinieron una serie de combates. Primero las eliminatorias
internas de la compañía, luego las eliminatorias internas del
regimiento, en donde tuve que enfrentar a rivales de las compañías,
morteros, artilleros, telecomunicaciones, entre otros. Después las
eliminatorias de la Quinta División de Ejército, ahí conocí a quien me
enseñó y me corrigió mis defectos arriba del ring, fue mi entrenador
Deodato Foschino, lo recuerdo con mucho cariño, sé que está enfermo,
tiene sus años, pero siempre que veo mis fotos, su recuerdo viene a mi
mente”.

“Si
hago un resumen, por lo menos fueron 20 peleas, terminé invicto, fui
campeón de la segunda compañía, campeón del Regimiento Pudeto, campeón
de la Quinta División, tuve el honor de disputar un combate en el
desaparecido Gimnasio de la Confederación Deportiva, recinto lleno, pues
fue la noche de la primera pelea entre Luis ‘Chilote’ Alvarado y Víctor
Nilo, la noche en que el ‘Chilote’ estaba ganando la pelea desde el
round uno al nueve pero en el último asalto Nilo sacó un golpe que dejó
tirado en la lona al recordado oriundo de la Isla Grande”.

 

-¿Es verdad que existió la oportunidad de incursionar en el profesionalismo?

“La
verdad que sí, pero lo descarté de inmediato. Me atrevo a decir que
pertenecí a la última generación de boxeadores nacionales que pelearon
en los campeonatos divisionarios, eventos que les entregaron a Chile
grandes campeones profesionales. Desde la Quinta División en el año 79,
salió el recordado y ya fallecido Óscar ‘Monzón’ Benavides, Pedro ‘Rey’
Cofre, Nemesio Molina, entre otros, pero igual salió al profesionalismo
un amigo, un gran magallánico, un guerrero del ring, un caballero arriba
y abajo del cuadrilátero, el recordado Elías Concha, con quien cada vez
que nos encontramos, recordamos aquellos años de concentración en el
gimnasio del regimiento y las anécdotas que vivimos cuando fuimos
seleccionados de la quinta división”.

 

-¿Se puede decir que llevas el boxeo por tus venas?

“La
verdad que sí, pero me gusta vivir el deporte en todas sus disciplinas,
pues igual practiqué fútbol, no fui bueno para la pelota pero por
entusiasmo no me ganaba nadie jaja. En mi juventud en Temuco practique
atletismo y natación, pero sin duda el boxeo me marcó. Magallanes es una
cuna de grandes boxeadores, de grandes campeones, tuve la dicha de ver y
transmitir en radio los últimos años dorados del boxeo en los 80 y
hasta la mitad de los 90, no tengo duda que es la mejor plaza de Chile
para esta disciplina en cuanto a público, por eso me la jugué para que
el año pasado volviera el boxeo profesional a Magallanes, por eso me la
jugué por entero para que por primera vez en la historia del boxeo en la
región se disputaran dos títulos internacionales. Ahora espero que
vuelva como se merece el boxeo amateur, para que en un futuro cercano
Magallanes
vuelva a ser la cuna de grandes campeones.

 

-¿La mejor pelea que viste en Magallanes?

“Sin
duda, los dos combates en que se enfrentaron Luis ‘Chilote’ Alvarado y
Víctor Nilo, si no me equivoco, en el año 79 u 80, dos grandes
boxeadores, mucho público en el gimnasio cubierto, eran veladas
inolvidables”.

 

-¿Por qué crees, que bajó tanto el boxeo en Punta Arenas?

“Hay
varios factores que fueron fundamentales en todo esto. Pero yo me
referiría a todas situaciones. La primera que tiene relación, al término
del campeonato de los barrios, la cual arrastraba mucho público,
durante todas las veladas y lo segundo, la desaparición del gimnasio de
la Confederación Deportiva de Magallanes, cuna de todas las vivencias e
historia del boxeo en Magallanes”.

 

-¿Cómo estás pasando estos días difíciles producto del Coronavirus?

“Gracias
a dios, tengo la fortuna de poder trabajar desde la casa y cumplir
junto a la familia, la cuarentena como han dispuesto las autoridades”.

– ¿Un saludo para todos los deportistas de Magallanes y para toda la región, en esta complicada situación, producto de la pandemia?

“Que se cuiden y que todo esto pase muy pronto , para volver a abrazarnos como siempre”.

 

– Para ir cerrando ¿Lo mejor que te ha dejado el deporte?

“Yo diría que la disciplina, la salud y los buenos hábitos”.

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