El líder de la Barcelona World Race, el
Cheminées Poujoulat, se encuentra a más de 3218.7 kilómetros de tierra. Bernard
Stamm y Jean Le Cam navegan en una de las zonas más inhóspitas y remotas del
planeta. Ya cruzaron el meridiano 130ºO y se espera el paso del barco franco
suizo por el mítico Cabo de Hornos el próximo martes 24 de febrero.
El Neutrogena y el GAES Centros Auditivos
viven su soledad de otra forma, concentrados en la lucha por el segundo puesto.
Durante las últimas 24 horas Anna Corbella y Gerard Marín han mantenido un
ritmo más alto que Guillermo Altadill y José Muñoz y han logrado recortar
distancias. Sólo 38 millas les separan ahora, mientras los dos barcos navegan a
lo largo del límite de la zona de exclusión con vientos que les obligan a ir
haciendo ajustes cada cierto tiempo.
Aún así, Altadill asegura no seguir la
posición de su contrincante: “No miro los partes de posiciones, los borro
directamente, intuyo dónde está más o menos el GAES Centros Auditivos, pero no
sé ni a cuántas millas está ni qué medias hace”. “La comunicación con el mundo
exterior es escasa, comentó el experimentado navegante barcelonés, que ya está
a menos de 10.000 millas de la llegada en Barcelona-, recibimos correos de la
familia y el equipo nos envía un resumen de lo que pasa en el mundo, de
política, sociedad y deportes. Pero aquí tu mundo se limita al barco, a las
velas, a mirar los números de la electrónica, los cambios de viento, los partes
meteorológico. Nuestro mundo aquí es muy complejo y nunca paras, así que
prácticamente no te das cuenta de que estás aislado de lo que pasa en el
mundo“.
Pedro Ojeda / pojeda@elpinguino.com