Jaime
Valdés sufrió una grave lesión tras romperse los meniscos en la rodilla
izquierda y este viernes será operado, por lo que se estima que estará
dos meses de baja. Una situación que, pese a que tiene contrato hasta
fines de 2019, podría adelantar su partida de Colo Colo.
El
Pájaro quiere cumplir su sueño de despedirse en Palestino y a mitad de
año, al no estar conforme con su rendimiento y no cumplir con el nivel
exigido, ya había manifestado su deseo de emigrar del Cacique. Sin
embargo, el entrenador Héctor Tapia logró convencerlo para que siguiera,
al menos, hasta diciembre.
Pese
al deseo del DT de contar con su presencia, Valdés ha tenido muy poca
participación durante el segundo semestre, siendo generalmente suplente
para sumar 650 minutos en 11 partidos jugados. En el plano internacional
quedó más marcada su suplencia, ya que apenas vio acción en dos
compromisos y solo sumó 28 minutos.
Por
lo mismo y considerando que no jugará más en 2018 por la lesión, ante
Palestino en la fecha pasada pudo ser su último partido defendiendo la
camiseta de Colo Colo.
A sus 38 años, la forma en que pueda volver de la lesión tienen al
Pájaro pensando cada vez más seriamente en emigrar del Monumental para
buscar la continuidad que no puede tener en un equipo que exige al
máximo, por lo que la opción más clara es partir a los árabes, el club
que lo formó y que lo vio nacer futbolísticamente.
Así,
pese a que aún tiene contrato hasta 2019, se acabaría la carrera en
Colo Colo de un Valdés que llegó en 2014, ganándose de inmediato el
cariño de los hinchas y una camiseta de titular. Fue pilar clave en la
conquista de la estrella 30, campaña en la cual jugó 15 partidos y
convirtió tres goles.
Desde
su llegada sumó tres títulos con los albos (Clausura 2014, Apertura
2015 y Transición 2017), además de una Copa Chile (2016) y dos veces la
Supercopa (2017 y 2018), logrando ganar al menos un trofeo en cada año que estuvo en Macul.
Pese a que su paso ha sido exitoso, el
2018 fue muy irregular, pues bajó considerablemente su rendimiento (por
lo mismo, quiso partir a mitad de año) y en este segundo semestre no
fue considerado por Tapia como titular indiscutido. La lesión podría
acelerar su adiós del club que lo repatrió desde Europa.
El
mediocampista cumplió su sueño de jugar y ser campeón en el club del
cual es hincha, y ahora espera retirarse en el equipo que lo formó como
profesional y que le abrió las puertas para emigrar del país. De
concretarse el deseo del Pájaro, sería un “alivio” para las arcas de Blanco y Negro, ya que se desprenderían de un jugador que gana 25 millones de pesos mensuales.