Liceo Master: Una historia que renace desde el corazón y la pasión

Liceo
Master es un grupo de ex jugadores de Handbol que no solo tienen en
común ser amantes de este deporte, también la gran mayoría de ellos,
fueron dirigidos por Emil Feuchtmann, el gran precursor del Balonmano en
la década de los 80, en Magallanes. Hoy muchos de estos ex jugadores
tomaron distintos caminos en lo familiar y también en lo profesional,
sin embargo, la pasión que sienten por este deporte, después de mucho
tiempo los volvió a juntar. Cómplices conversaciones de amigos fueron
fraguando la idea de conformar el Club Deportivo Liceo Master, que
además llevaría el nombre de la institución que por tantos años los
cobijó como alumnos y deportistas.
El
añoso Liceo de Hombres (hoy Liceo Luis Alberto Barrera) al final de la
avenida Colón fue testigo silencioso de las arduas y exigentes horas de
entrenamientos, como también de los primeros campeonatos escolares de
esta especialidad deportiva, que quedaron grabadas en la retina
colectiva de estos, aún, entusiastas handboleros.

Para
conocer un poco más de esta historia, conversamos con históricos
jugadores, como: Luis “Negro” Salinas y Exequiel Parra de Punta Arenas;
Julio Bahamo
nde
Martínez, de Quilpué; Héctor “El Flaco” Sepúlveda, radicado en
Antofagasta y Carlos “Chocolo” Villarroel, de Puerto Montt. La
tecnología nos permitió unir en forma simultánea la posibilidad de una
amena conversación con estos “muchachones” del balonmano.

– ¿Cómo nace la idea de conformar Liceo Master?

Responde rápidamente Luis Salinas:

“Esto
nace cuando voy de vacaciones a Viña del Mar, en febrero del 2018 y me
junto con mi amigo Julio y comenzamos a comentar el tema de formar un
equipo master, puesto que sabíamos que ya en el centro del país se
estaba jugando en esta categoría. Y agrega; luego nos enteramos que en
diciembre del 2019 se realizaría el primer torneo internacional master
en Viña del Mar, y que nos gustaría participar”.

Julio interviene y señala: “Yo veía al “Negro”, (Luis Salinas) como el cabecilla de este proyecto, con la idea de juntar
a los amigos de antaño y poder reunirnos a pelotear y recordar los
bellos momentos que vivimos junto a este deporte y de esta manera poder
fomentar el Handbol con talleres en escuelas e instituciones. Luis se
fue con esta idea a Punta Arenas, pasaron los meses y eventualmente
conversamos de ello. Hasta que llegó septiembre y aparece en redes
sociales la promoción del Torneo Master de Viña del Mar, y en forma casi
simultánea nos comunicamos con el “Negro” y “El Flaco” (Héctor
Sepúlveda), nos organizamos y creamos un grupo de WhatsApp para empezar a
contactar jugadores de aquella época. Fue tarea de los tres comenzar
esta revolución intentando motivar y convencer a nuestros amigos, para
participar de este torneo. Iniciamos reuniones vía Zoom, fich
a
de datos y confirmación de quienes participarían, llegamos a tener 16
inscritos, pero a Viña en definitiva llegamos 13. Aparecieron los
auspicios de empresas, la indumentaria deportiva, balones, etc. También
nos comunicamos con el Centro General de Ex alumnos del Liceo qui
enes costearon la inscripción para el torneo. Teníamos todo listo para nuestra travesía.

El flaco
agrega, que, fue él quien propone juntar a los liceanos y representar a
la región en dicho evento, imagínate yo salí de Punta Arenas el año 92,
fue muy emocionante volver a reunirnos en una cancha después de 27
años.

Exequiel (el más escueto de los cinco) coincide con Héctor Sepúlveda, si fue muy grato el reencontrarnos
con jugadores y amigos que no veías hace tanto tiempo y tantas
historias juntos, con muchos fuimos compañeros y con otros adversarios
de la competencia local. Como anécdota comenta “Chocolo”, (Carlos
Villarroel) que apenas lo invitaron a participar del torneo lo primero
fue pedir permiso a su señora y el trabajo. Y al día siguiente tenía
pasaje comprado para estar presente en el torneo de Viña, y de alguna
manera también sirvió para que los demás se motivaran y concretarán su
participación en el Master de Viña del Mar 2019
.

-Sin duda alguna la experiencia de Viña 2019 fue muy gratificante para quienes pudieron participar, pero ¿cuáles son los objetivos, hoy, de esta agrupación?

“Después
de la experiencia vivida en Viña, sentimos la necesidad de regresar al
deporte, decidimos organizar y formalizar a este grupo de amigos,
logrando la legalidad y personalidad jurídica como parte de nuestros
primeros objetivos”. Responde Julio.

Exequiel,
(actual presidente del club) agrega que entre sus objetivos esta poder
crear una categoría séniors local y fomentar torneos para divisiones
menores, con la intención de volver a reactivar esta hermosa actividad.

“Esperamos
que Liceo Master perdure por mucho tiempo y que se convierta en una
institución importante tanto en lo deportivo como en lo social, comenta
“El Flaco” Sepúlveda, donde Salinas agrega, “esperamos convertirnos en
un ejemplo para las generaciones más jóvenes para demostrar que la edad
no es un impedimento para la práctica del deporte”.

-Muchachos
tengo entendido que en Liceo Master no solo hay jugadores de Punta
Arenas, por lo tanto, me imagino que no ha sido fácil tratar de
organizar una institución, habiendo participantes de distintas ciudades,
¿Cómo ha resultado aquello?

“No
te voy a decir que ha sido fácil, pero hasta el día de hoy seguimos
sumando integrantes al club. Hay un grupo compacto y comprometido,
aunque no son el 100%”, comentó Luis Salinas.

“Julio
Bahamonde coincide con este último, en el sentido que no ha sido fácil,
no todos tienen la misma visión, las mismas ganas, pero la pelota es
más fuerte, el hecho de pensar en entrar a una cancha y volver a jugar
nuevamente, sin duda que eso te engancha. Todos tenemos distintos
problemas, sobrepeso, enfermedades, el paso de los años, la inactividad,
las responsabilidades familiares y profesionales de cada uno, la
distancia, etc. Son muchos los factores, pero seguimos avanzando y
trabajando a pesar de los pros y los contras”.

“Sepúlveda
señala, para mí en lo personal ha sido gratificante juntar diferentes
generaciones del Deportivo Liceo y viejos amigos, además hemos
incorporado a compañeros que jugaban en otros equipos y con los cuales
compartimos esta misma pasión, que esperamos poder seguir disfrutando
por mucho tiempo.

-A
propósito de ello, estamos viviendo tiempos muy complejos, con una
situación sanitaria difícil, ¿cuáles son planes y proyectos del club
para este 2021?

Héctor
Sepúlveda se apura en contestar, y nos comenta que lo primero es
consolidar al club dentro de la región y hacerlo crecer, ojalá con
categorías menores tanto masculino, como femenino. Y si la situación
mejora, ojalá poder participar en la mayor cantidad de torneos master a
nivel nacional.

Por
otra parte, Julio agrega, que ya se está conformando la Liga Master a
nivel nacional y de la cual ya somos parte, tenemos una fecha de la liga
que se jugará en Punta Arenas a mediados de Julio, queremos mostrar la
presencia magallánica en el balonmano Master nacional, y te aseguro que
una vez listos tendremos mucho que decir. Si bien el futuro es incierto
porque estamos con una pandemia que nunca imaginamos que duraría tanto
tiempo, pero tenemos la fe intacta y si te puedo decir que tendremos
nuestro Campeonato Master de la Patagonia, con el cual pretendemos
rememorar y reverdecer laureles, queremos ser un aporte al balonmano
local y volver a posicionar a Magallanes en el concierto nacional”.

Por
su parte, el presidente del Club, Exequiel Parra, menciona que se han
sostenido reuniones con don Víctor Mansilla Vera, Director del Liceo
Luis Alberto Barrera, en el sentido de revitalizar la vinculación con el
establecimiento, el cual representa la cuna deportiva de los
integrantes de Liceo Master. “Hemos tenido una muy buena acogida de part
e del Liceo y esperamos que, durante 2021, podamos seguir afianzando los vínculos de mutuo apoyo”.

-Muchachos
para ir cerrando esta grata conversación no puedo dejar de preguntarles
con respecto a Emil Feuchtmann, el gran precursor del Handbol en
nuestra región, ¿Qué ha significado para ustedes tanto en lo deportivo
como en lo personal?

“Haber
sido dirigido por Emil fue muy enriquecedor, su enseñanza perdura en el
tiempo y el legado que dejó es muy grande. Se apura en responder
Exequiel Parra”.

Y
agrega Héctor Sepúlveda, “a muchos nos marcó tanto en lo deportivo como
en lo personal. Me enseñó disciplina, responsabilidad y el respeto
hacia mis compañeros y rivales”.

Julio
Bahamonde recuerda con nostalgia, “Emil siempre fue muy exigente,
entrenamientos de doble jornada, la perfección de los ejercicios, se
entrenaba muy duro. Sus enseñanzas duran hasta el día de hoy. Son cosas
que te forjan como persona, responsable, respetuoso, esfuerzo, trabajo. Y
eso se transmite a tu familia, tus hijos que aprenden de ti. Creo que
parte de lo que soy tiene la marca del profe.

Carlos
Villarroel, también señala que, si bien de joven no dimensionó la
estatura de Emil a nivel regional y nacional, “hoy con algunos años más,
reconozco que, soy un afortunado de todas sus enseñanzas como
entrenador, un gran profesor y una gran persona”. Finalmente Luis
Salinas agrega que obviamente el profe marcó su vida, fue el responsable
de mi carácter, personalidad y de su juego como portero.

Los
minutos avanzan y tratándose de Handbol estos muchachos podrían
amanecer hablando de ello, porque está claro que no solo se trata de un
deporte, sino también de los valores que marcaron sus vidas para
siempre. Liceo Master sigue silenciosamente trabajando con reuniones vía
zoom todos los miércoles donde la legión extranjera del handbol
magallánico y los locales, se reúnen a conversar y planificar el trabajo
del 2021.

Ya
cuentan con personalidad jurídica y como objetivo, esperan con ansia
volver a la 40 x 20 (dimensión de una cancha de handbol), ya hay fechas
para la liga nacional que se jugará en forma itinerante en distintas
regiones y en el mes de julio será en Punta Arenas. Entrenamientos vía
on line de la mano de Emil para regresar a gritar un gol con la camiseta
de Liceo Master, la misma que en la década de los 90 lograra el vice
campeonato nacional adulto.

En fin, un trabajo arduo, silencioso que esta nueva institución deportiva quiere reanudar. Las ganas, el entusiasmo, el hambre de competencia y el grito
de gol siguen aguardando por volver a una cancha de Handbol, el felino
liceano aguarda agazapado el momento de rugir en el campo de juego.

Dicen
“que un buen profesor siempre deja huella en sus estudiantes”, yo creo
que aquel joven profesor que llegara a Punta Arenas el año 82 (Emil
Feutchmann) con la intención de fomentar el balonmano, no solo dejó una
huella, dejó un legado, que renace desde el corazón y la pasión.

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