Disfrutando
de sus últimas horas antes de volver a la capital se encuentra en Punta
Arenas el magallánico y primer asistente del equipo de básquetbol de
Puente Alto, Carlos Naranjo, quien se arrancó de la capital para
disfrutar unos días con familiares y amigos de Punta Arenas, antes del
desafío del próximo domingo, cuando el cuatro de Puente Alto se juega la
clasificación para la siguiente fase, y que de ganar enfrentaría al
primero de la tabla de posiciones, que es la Universidad de Concepción.
En su estadía
en Punta Arenas estuvo invitado al programa “Todo Noticias”, de Pingüino
Multimedia, donde abordó varios temas, entre ellos su actual momento
que vive como parte del equipo técnico del cuadro capitalino, su función
como técnico en el CAV de Rancagua, como asimismo se dio tiempo para
referirse a la clasificación de la selección chilena adulta entre los 16
mejores de América.
-Carlos, ¿qué ha significado este viaje por unos días a Punta Arenas?
“Hace
rato que no venía y sin duda poder escaparse un ratito para la tierra
que uno echa de menos, es muy bueno. Ver a los amigos y tratar de ver
quizás la opción de volver a hacer más adelante un campus como lo
hicimos en algún momento cuando trajimos a la gente de Peñarol”.
– Háblanos un poco del trabajo que estás desarrollando en Santiago junto a Pablo Ares.
“Estamos trabajando con el equipo de Puente Alto, desde enero de este año, desde que se inició
la Copa Chile, y esperamos seguir un par de años más. Ha sido un
trabajo extenuante, agotador por momentos, se disfruta de una forma
distinta, y también se entiende de una forma distinta, ya que mi rol es
otro, al ser el primer asistente tengo otras funciones distintas a la
que hace el entrenador en jefe, que es Pablo, y por cierto muy diferente
a lo que yo estaba acostumbrado hacer con todos mis equipos en
realidad. Con Pablo tenemos una relación de amistad desde hace mucho
tiempo, tenemos harta confianza, y esa confianza te lleva también a que
él escuche otras opiniones y la forma de ver el básquetbol desde otro
punto a través de sus asistentes. Tenemos en el club dos asistentes, el
encargado de
hacer los videos y junto conmigo lo preparamos y se lo entregamos a
Pablo y al equipo; días antes del juego y dentro de la semana misma yo
tengo trabajo con los jugadores en cuanto a técnica individual, después
entra Pablo con todo lo que es preparación de partidos, apoyado por nosotros y ahí él toma el entrenamiento y nosotros reforzamos la idea que él le está traspasando al equipo”.
-Y en el partido en sí, ¿cuál es tu labor cuando se está jugando?
“La
labor in situ en la Copa Chile, yo llevo un registro de los sistemas
que ejecutamos dentro del partido, cuántos sistemas manejamos en el
primer cuarto, no sé, cinco veces en el sistema dos, cuántas fueron gol,
cuántas no, entonces dentro del mismo partido tratamos de ir trabajando
el sistema de mayor efectividad; eso por una parte, la otra es tener el
feeling con el jugador, ver la visión de juego sobre todo defensiva, y
aportar desde
mi experiencia con el jugador mismo en cuanto a la motivación y la
confianza, de ver cómo se está sintiendo, y controlar los jugadores que
están en la banca y prepararlos para poder entrar”.
-Carlos, siendo parte hoy de la Liga como primer asistente, ¿hacia dónde te proyectas en el futuro?
“Lo
primero es prepararte y ganar experiencias en esta función como primer
asistente de la mejor forma, lo importante es estar inserto en la Liga
Nacional de Básquetbol como vitrina, y para que a
futuro algún club requiera de tus servicios. Paralelamente a esto, yo
sí soy director técnico del club CAV de Rancagua, que juega en Liga
Nacional de Básquetbol Centro Norte, entonces también combino estas dos
funciones, y todo esto me ha ayudado a desarrollarme de mejor manera en
el ambiente del básquetbol, a pesar de que yo ya tengo un nombre en el
básquetbol nacional; es decir, voy a Santiago, voy a Viña, a Quilpué, a
Concepción, y la gente del básquetbol me ubica, me conoce, por todo el
trabajo que hacíamos en el básquetbol local, cuando traíamos a todos los
equipos, jugadores con los cuales yo me enfrenté, donde algunos están
dirigiendo o jugando aún, como Pato Briones, el “flaco” Valencia, José
Luis Campos en Quilicura, por darte un nombre. Entonces llegar a la
capital es muy difícil entrar inmediatamente
a dirigir, pero sí ser parte del cuerpo técnico, mostrarte y hacer tu
propio camino dentro de la Liga del Básquetbol Nacional”.
– ¿Cuál es tu opinión de la selección chilena de básquetbol que logró
hace unos días la clasificación a la serie A y estar ahora entre los 16
mejores de América?
“Me
pareció buena la participación, independiente del nivel de los equipos
que vinieron. Se logró juntar a todos los jugadores que estaban en el
extranjero; lamentablemente Carvacho llegó muy encima del primer
partido, se anduvo lesionando, se lesionó el “Chapa” Suarez después,
pero lo importante fue que pudieron ganar los tres partidos que jugaron
en la ventana y que les permite ir ahora a medirse con los mejores
equipos del continente. Es una selección que si los jugadores andan bien
en sus clubes, al llegar a la selección, con el poco tiempo que tienen
para trabajar, el rendimiento de ellos debería andar en el mejor de los
estados, y eso les va a permitir competir, quizás no ganar, pero sí
competir al mejor nivel”.