Llegará
el día en que Lionel Messi ya no pueda rescatar al Barcelona. Una
jornada en la que el astro argentino, por más que lo intente, será
incapaz de sacar del barro a un cuadro cuyas falencias crecen día a día.
Pero ese día no se vislumbra en el corto plazo. Ni en el mediano. Hoy
por hoy, Messi es el salvavidas de Ernesto Valverde. De una defensa que
ante el Sevilla fue un colador. De un Luis Suárez que inexplicablemente
sigue siendo titular. Y de un Coutinho que solo ha firmado dos
actuaciones decentes desde que arribó a Cataluña. Messi es el Barcelona y
negarlo es un crimen.
No
se necesita más. Qué importa si el conjunto local deja en evidencia a
Piqué y compañía con una presión alta y dominio en las bandas. Qué
importa si quien comete el error que precede al tanto de Jesus Navas es
precisamente el rosarino. A los 22? pierde tontamente el balón, y a los
26? la clava como si nada, con volea incluida, en un ángulo imposible.
Da
lo mismo que antes de que finalice el primer tiempo Mercado, rematando
solo al centro del área, vuelva a retratar a la retaguardia culé. Messi
llegará al rescate en el segundo tiempo y como si nada, con esa derecha
que le funciona tan bien como la izquierda, esa misma que Pelé
increíblemente criticó; meterá la pelota en otro rincón inalcanzable y
emparejará el partido.
Luego
se las arreglará para aterrorizar al Sánchez Pisjuán con una seguidilla
de disparos que estuvieron al borde de convertirse en la ventaja,
mientras Navas y compañía, en el otro extremo, desperdiciaban
absolutamente todo. Pronto les caería el castigo, el azote de quien se
alza de manera indiscutida —y continua— como el mejor del mundo.
Hattrick
de Messi cuando finalizaba el partido. Definición exquisita ante la
salida de un portero que ya no quería más. Luego se da el lujo de
regalarle el 4-2 a su amigo charrúa, que lo intenta pero sigue estando
lejos de su mejor nivel.
Arturo
Vidal fue un mero espectador. Comenzó como titular y fue sustituido a
los 45 minutos. No tuvo un buen desempeño. Al menos no se perdió otra
exhibición de su compañero.
Críticas a Vidal
Tras
el partido, y su opaca actuación, los medios hispanos se hicieron un
festín con el bajo nivel del chileno, que sigue sin convencer en el
Barcelona.
El diario catalán Sport le puso nota 3, la peor del equipo, junto con Semedo. Mientras que Mundo Deportivo, también de Barcelona,
fue más suave con el chileno: “El Barca necesitaba una sacudida y él
pagó el plato, sin haber sido el peor en la primera parte. Tuvo mucha
más actitud que aptitud. Messi aparte, fue el único que remató con
intención, con un cabezazo”.
Marca,
de Madrid, alternó buenos y malos comentarios con el chileno,
resaltando sus discusiones con algunos compañeros: “Jugó por la banda
derecha, asociándose con Semedo. Auxilió a la defensa, muy exigida por
el Sevilla, pero le faltó claridad, precisión y acierto en algunos de
sus pases. Buscó el gol con un buen remate en el minuto 24 de la primera
mitad. Acabó desquiciando a sus compañeros, sobre todo a Piqué y a
Rakitic. No fue su tarde. Valverde lo sentó en el descanso. Cambio
merecido”.
También
desde la capital española, As fue tajante con Vidal, calificando el
partido de hoy como uno de sus peores juegos desde que está en
Barcelona. “No le salió una a derechas con el balón, enviando en más de
una ocasión auténticos melones a los compañeros. Sin balón tampoco es
que estuviera muy acertado en esta ocasión. Fue sustituido por Valverde al descanso”, agregó la publicación española.