El Dakar es duro, crudo y no perdona. Ello lo tienen más que
claro los pilotos que se atreven a desafiar a la carrera de rally fuera de
pista más dura y compleja del planeta.
No es exagerado decir que muchas veces desafían a la muerte
y que para completar una etapa deben llevar al límite tanto su cuerpo como las
máquinas con las que compiten.
En esta edición la primera víctima material fue el vehículo
del polaco Adam Malysz, un Buggy Original SMG que no soportó la inclemencia de
la etapa 2 y un incendio lo consumió por completo. Eso sí, los ocupantes del
vehículo no sufrieron daños.
De esta manera el polaco, que era acompañado por su
navegante Rafal Marton concluyó de manera abrupta su participación, luego de un
interesante puesto 18° en la jornada inaugural.
Cabe recordar que Malysz debutó en el Dakar en 2012 cuando
acabó en el lugar 37°, en 2013 mejoró considerablemente y fue 15°, mientras que
el año pasado registró su mejor posición histórica con un 13° puesto.
Finalmente mencionar como dato curioso que Adam Malysz es un
ex saltador de esquí y que se consagró cuatro veces como campeón mundial y otras
tres veces como subcampeón olímpico.
Nota de Tomás Oliveros.