Daniel Gómez Aguilar es uno de los técnicos regionales de atletismo más destacados de la última generación, dejando de lado a los experimentados, como Miguel Sánchez, Herminio Bernales y Eduardo Manzo, por nombrar algunos. Por lo mismo quisimos conversar con este destacado profesor de Educación Física, a la cual su pasión por esta disciplina, lo ha llevado hacer responsable directo de grandes atletas, tanto a nivel escolar con su escuela Hernando de Magallanes, como así también, con el Club Atlético Maurek.
-Daniel, ¿Cómo has estado viviendo esta complicada situación producto del Coronavirus?
“Básicamente trabajando desde la casa y adaptándome a esta interminable pandemia. Por un lado como Profesor de Educación Física, haciendo clases online, y como Entrenador de Atletismo he aprovechado al máximo el tiempo en charlas, congresos y capacitaciones propias de la disciplina deportiva. Si bien es cierto el Covid-19 nos encerró en las casas, la tecnología nos acercó a las Capacitaciones que en un año normal son muy escasas aquí. Incluso tuve la oportunidad de ser invitado como Expositor de Lanzamiento de Disco, en unas capacitaciones que estaba haciendo la Confederación Argentina de Atletismo (CADA) para sus Escuelas Formativas de Atletismo en la Patagonia Argentina. Así que, desde ese punto de vista es algo positivo en este panorama complejo que nos presenta la pandemia”.
-¿Cómo has visto el comportamiento de la gente de Magallanes frente a esta pandemia?
“Difícil pregunta, hay que estar en los zapatos de cada caso. Hay muchos irresponsables que andan de fiesta, salen teniendo Covid Positivo, no usan mascarilla, etc. Pero también hay una gran mayoría que se cuida, y otros que a pesar del escenario adverso se ven en la obligación de salir a trabajar, a vender sus productos, aun sin permiso temporal para salir, pero deben hacer su sueldo en el día a día para pagar cuantas, comprar alimentos, etc. Así no es llegar y decir que el magallánico se porta mal o que es un ejemplo para seguir. Yo solo puedo agradecer el poder recibir un sueldo trabajando desde mi casa, pero una inmensa mayoría no puede decir lo mismo”.
-¿Cómo partió tú motivación para ser técnico de atletismo?
“En la Universidad tuve como ramo un año de atletismo con el Profesor Miguel Sánchez, quien de paso no requiere mayores presentaciones, todos conocemos su trayectoria. Y el me motivó a ‘entrar al mundo del atletismo’. Me gustó como disciplina deportiva y fui a coincidir en mi práctica de 4to año en la Escuela, Pedro Pablo Lemaitre con la profe Rosa Saldía, gran formadora de muchos atletas, e hicimos buena dupla y me quede 2 años haciendo la práctica ahí (4° y 5° año de la carrera de Ed. Física) aprendiendo y ayudando en todo lo posible. Producto de los mismo, me llamaron cuando me titulé para hacer el ACLE de Atletismo en la escuela Hernando de Magallanes donde sigo hasta la fecha. Y como ‘guinda de la torta’ hace un par de años como Profesor, empecé a colaborar con el Profe Herminio Bernales, quien es sin duda otro de los grandes referentes de nuestra región. Y bueno, con él estuvimos juntos en el Club Marisol, después formamos la rama de atletismo del Club Deportivo Geopark, e hicimos una gran amistad y un muy buen equipo de trabajo por muchos años hasta que él dejó las pistas para trabajar en el IND, y yo forme el Club Atlético Maurek. En resumen, habiendo tenido esos grandes maestros en mi formación profesional, es imposible dejar este deporte. Desde esos años de práctica a la fecha, ya van 18 años en las pistas.
-¿Qué ha significado trabajar de buena manera y con valiosos resultados en una escuela municipal como la Hernando de Magallanes?
“Una gran satisfacción tanto en lo profesional, como en lo emocional. Yo fui alumno de la gloriosa Escuela Hernando de Magallanes y volver ahí como profesor de Atletismo y con los años también de la asignatura de Ed. Física. Ha sido muy lindo y he hecho toda mi carrera profesional en esa escuela desde que me titulé el 2003. En lo deportivo sin duda, estoy muy feliz y satisfecho con los grandes resultados que se han logrado a pesar de ser la escuela con mayor índice de vulnerabilidad de Punta Arenas, pero en la pista eso no se nota. Esos peques salen a dar los mejor de cada uno en cada competencia y muchos han representado a la región en nacionales o competencias en otras ciudades, incluso en Argentina, tales como Roxana Soto, Jaime Soto, Camila Stein, Matías Aguilar, Johanna Vargas, Matías Soto, Rocio Nuñez, Caroline Rivera, Daiana Velásquez, Yessica Centuríon, Franco Wetzell, por nombrar algunos. Además la Escuela Hernando de Magallanes, se destaca en el deporte, y los directores que hemos tenido a lo largo de los años así lo comprenden y nos apoyan en el desarrollo de la práctica deportiva, lo cual es un elemento muy importante”.
-¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar cada año con nuevos alumnos-deportistas y hacia dónde se dirigen los objetivos cada año?
“Siempre es interesante y un nuevo desafío. Incluso con los mismos atletas de un año a otro es diferente. Van creciendo y a veces van cambiando las motivaciones. Como también pasa que un alumno al que se le invito por años a entrenar recién en octavo se motivan y se hace poco el tiempo para entrenarlos como hubiese sido desde más pequeños. En cuanto a los objetivos, soy de la idea que las metas las ponen ellos y yo los ayudo a lograrlos. No se trata de lo que yo quiero, si no, de lo que ellos quieren. Algunos solo quieren compartir con los amigos y mejorar estado físico, otros llegan porque el doctor les recomendó hacer deporte y también están los que quieren ganar e ir a un Nacional, y todos son bienvenidos, tanto en mi ACLE de la escuela, como en el Club Atlético Maurek”.
-¿Cómo evalúas a los jóvenes de Magallanes actualmente ante la posibilidad de motivarse a desarrollar algunas disciplinas del atletismo?
“Siempre digo que el Atletismo es solo para valientes”.
“En un mundo rodeados de tecnología que un joven y sobre todo pasados los 14 o 15 años siga haciendo deporte ya es un desafío, y que sea atletismo aquí en Magallanes, donde entrenamos 6 días a la semana, los 12 meses del año con el viento, lluvia y nieve, característica de nuestra zona, lo hace aun mas difícil. Pero si eres capaz de hacerlo por muchos años, serás capaz de superar cualquier reto en la vida. Los valores y disciplina que se aprenden en el atletismo se proyectan en la vida”.
-En los últimos años hemos competido muy de cerca con las ciudades argentinas de la Patagonia, ¿Qué ha significado esa experiencia y cuanto nos falta por mejorar?
“Ha sido de gran importancia y crecimiento para todos. Aquí nos cuesta salir a competir a cualquier parte de Chile por los costos, lo que hace que falten mas competencias. Sin embargo, compartir y competir con los vecinos del sur de Argentina, nos ayuda y beneficia mutuamente y hace que la Patagonia en general mejore en sus rendimientos. Además de crear lazos de amistad y profesionales. Por ejemplo, hace años hice el curso de Entrenador de la IAAF en Río Gallegos, lo que me permitió conocer colegas de allá. Con el tiempo Lucas Doffo, de Ushuaia me contactó para venir a entrenar a Punta Arenas con sus atletas y los ayude y desde entonces viene todos los años. Fruto de esa amistad, me invitaron a una capacitación en Especialización en Lanzamientos, en Ushuaia con Andrés Charadía, unos de sus máximos exponentes históricos en Lanzamiento de Martillo, que participó de 2 Juegos Olímpicos. Lo que me significó un crecimiento profesional que se traspasa después a los atletas. Hace 3 años organizo con la Escuela Hernando de Magallanes un Campeonato Internacional que invita a delegaciones de Ushuaia, Rio Gallegos y San Julián. Y eso motiva a los atletas, porque saben que competirán contra los mejores de la Patagonia Argentina, y a su vez, para los argentinos es una motivación viajar a competir contra los mejores de Magallanes”.
-En ese sentido ¿Qué ha significado competir con nuestros alumnos a nivel nacional y qué nos falta por mejorar para llegar hacer los mejores de Chile?
“Es una gran experiencia y satisfacción llegar a esas instancias tanto para uno como entrenador, como para los atletas. Ya sea que tengan lugares destacados o no. Siempre va a ser bueno como aprendizaje, si se hace el análisis correcto y se mejora obviamente. Y para llegar a ser los mejores es un trabajo de largo plazo y de recambio de generacionales. Por Ejemplo, Camila Stein, empezó en 3ro básico en la Hernando de Magallanes y no paró. Y llegó a ser mejor por años. Ganó como 5 nacionales escolares, 4 o 5 Juegos de la Araucanía y fue a 3 Sudamericanos. Pero después la universidad es el cementerio de los deportistas. Por otro lado siempre nos falta mas competencias y viajes. Por ejemplo 2 de mis atletas del Maurek y formados en la Hernando de Magallanes, obtuvieron el 5° lugares en Nacionales, habiendo sido ese su único viaje en el año. Yessica Centurión en Lanzamiento de Disco y Franco Wetzell en Jabaliana en 2018 y 2019 respectivamente. Cabe destacar que en estadio en el Sector de los Lanzamientos no hay ninguna luz, así que durante el invierno entrenamos con linternas frontales. Parte del entrenamiento es para lanzar y otra parte para encontrar el implemento en la oscuridad, lo que también nos dice que tener una infraestructura mas adecuada igual ayuda”.
-¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar con tus alumnos-deportistas en este tiempo de pandemia?
“Complejo, lo mas fácil y común por estos días es decir ‘clases online’, pero la realidad es que no todos tienen internet o computador. Muchas familias por falta de trabajo han tenido que elegir si pagar la cuenta de internet o comprar comida. Así que básicamente subo todo al Google drive (videos con ejercicios y plan de entrenamiento) y así no es necesario que se conecten todos los días o a un horario determinado. Basta con una vez a la semana, descargar la información y entrenar dentro de sus posibilidades”.
-¿Qué ha sido lo más complicado?
“Como decía no todos tienen internet, por otro el espacio. Nuevamente soy consciente que cada familia es un mundo diferente, desde familias con computadores, tablet, celulares y casas grandes con patio, como tener familias de 4 o 6 personas en un departamento, donde hay dos niños en clases online de su colegio a la misma hora que la mamá trata de hacer la comida. Así que trato de pensar entrenamientos que puedan hacer en 1,5 mts cuadrados prácticamente, cosa que todos los puedan hacer. Y sin duda la mayor dificultad a estas alturas del año es la motivación. Ya estamos a octubre, y sabemos que no hay competencias por este año, y se ve que esta cuarentena tiene para largo. Así que es difícil mantener entrenando a un atleta que sabe que no va a competir a corto plazo, y eso igual se entiende y comprende”.
-¿Qué podemos proyectar a futuro y como visualizas el día anhelado en que volvamos a trabajar en el deporte de forma presencial?
“En cuanto a proyecciones son a largo plazo, pensando que el 2021 sea un año ‘normal’ será casi para recuperar todo lo perdido y recién pensar en buenas marcas y resultados para el 2022. Y como visualizo el retorno al estadio, con mucha alegría. Sin dudas será uno de los días mas recordados de mi vida, cuando pueda volver al estadio con mis atletas. Pero siendo responsable se que ese retorno será paulatino, será con algunos atletas, en horarios muy coordinados con los demás clubes, etc. y espero que el estadio fiscal nos brinde todas las medidas de sanitización, control de entradas, que se cumplan los protocolos establecidos, etc. De lo contrario no arriesgaría a mis atletas a ir entrenar”.
-En el término de la entrevista, dejémosle un saludo a la gente del deporte de Magallanes.
“Solo desearles a todos que se cuiden mucho y mantengan todas las medidas de distanciamiento e higiene posibles para mantenerse sanos junto a sus familias. Y que no bajen los brazos, ya podremos volver a entrenar y disfrutar lo que tanto nos gusta. Por otro lado, aprovechar la instancia de agradecer a todos quienes deben trabajar de manera presencial en el día a día para mantener a sus familias y hacer que la ciudad siga funcionando. Sin todo el personal de salud, de los supermercados, farmacias, almacenes, carnicerías, etc. Esto sería un escenario aún mucho peor”.