La clasificación de Chile a la final del fútbol femenino en los Juegos Panamericanos Santiago 2023 ha pasado, lamentablemente, a segundo plano. La Roja consiguió el boleto y luchará por el oro, pero lo hará sin sus arqueras tras un papelón de la ANFP.
La mala gestión llevó a que Christiane Endler y Antonia Canales sólo tuvieran permiso de sus clubes hasta el 31 de octubre. Con ello, ambas debieron dejar el país y la selección no tendrá porteras para enfrentar a México.
La situación ha generado una ola de críticas a la Federación de Fútbol de Chile y la ANFP, donde ayer sacaron la voz. Rodrigo Robles y Luis Mena que ofrecieron una conferencia para explicar lo ocurrido con ambas jugadoras, mientras los hinchas esperan para saber quién atajará en la final.
La explicación de la ANFP
Rodrigo Robles, gerente de selecciones de la ANFP, habló en conferencia de prensa y explicó lo ocurrido con las arqueras de Chile. Sin sus palabras, sino que leyendo un comunicado, negó responsabilidad de la entidad y culpó a los clubes por no cumplir acuerdos.
“De acuerdo con lo que señala el reglamento sobre el Estatuto y Transferencia de jugadores de la FIFA, la jugadora se debe presentar en su club a las 48 horas posteriores al periodo par el que fue convocada. De hecho, así fue. Ayer Endler viajó de retorno a Francia como siempre estuvo planificado entre todas las partes y así dar cumplimiento al compromiso adquirido por la federación y el club”, comenzó explicando.
Tras ello entró de lleno con el caso de Antonia Canales. “Por el mismo motivo anterior, se dialogó con el club de nuestra segunda arquera, Antonia Canales, la posibilidad de ajustar de común acuerdo la fecha de su estadía en los juegos. Sin embargo el acuerdo alcanzado con este club fue distinto al del Lyon, de acuerdo con la reglamentación, ella se presentó en tiempo y forma para el inicio de la fecha FIFA, no antes. Fue autorizada a regresa a su club en una fecha posterior a este periodo con el objeto de estar presente en la disputa de medallas si esto sucedía”.
Fue ahí que Rodrigo Robles dijo que Valencia se negó a ceder a la arquera para la final. “Producto de la lesión de la portera titular, el club no estaba en condiciones de llegar a cabo el compromiso adquirido con La Roja. Por ende, debía retornar a su club al final del periodo que señala la reglamentación internacional. Es decir, el 1 de noviembre”.
“Previo al viaje de retorno de Antonia, se insistió con el club la necesidad imperiosa de mantener lo acordado, toda vez que la planificación del cuerpo técnico fue en base a los acuerdos establecidos con ambos clubes. De lo contrario se habría prescindido de una de ellas o una planificación distinta sin perder el objetivo principal”, complementó.
En esa misma línea y para cerrar, Rodrigo Robles negó que se intentara retener a la fuerza a la arquera. “Rechazamos la desinformación promovida por algunos medios que Antonia Canales fue presionada para no regresara a España y que La Roja evaluó no presentarse. No sólo es absurdo y de una falsedad, sino que trata de empañar el éxito de estas jugadores que no tiene más que poner al país en lo más alto de la justa panamericana”.
Con esto, la ANFP se limpia las manos del papelón ocurrido con sus arqueras para la final del fútbol femenino de los Juegos Panamericanos. La Roja se enfoca en la final de los Juegos Panamericanos Santiago 2023 frente a México a jugarse hoy a las 20.00 horas, con un verdadero terremoto fuera de la cancha.