El fin de semana pasado en Última
Esperanza se corrió una de las pruebas más importantes del montain bike; el
“DUE 2015”, prueba que contó con un gran número de competidores provenientes de
varias ciudades de Chile y Argentina.
Empezaba la semana y llegaban los
participantes a Natales, con ganas de disfrutar “a concho” todo el esfuerzo
invertido, días anticipados de vacaciones, viaje en avión y bus, paseos y todos
los etcéteras que se puedan ocurrir. Pero también llegaban con un poquito de
temor, en esta odisea el clima es desconocido y el terreno a pisar es incierto,
lo que no disminuye sus ganas.
El DUE comienza con la entrega
del kit de carrera, es sólo un proceso administrativo, pero que se ve realzado
por los abrazos de un reencuentro con los amigos del año pasado, se reviven las
historias y se sellan las alianzas para lo nuevo, la foto inmortaliza el
momento que muestra que ya estamos en la puerta de partir.
El sábado partían los camiones
rumbo al Serrano, allí se va una parte del equipo, la bicicleta, compañera
inseparable de extensas jornadas, un par de horas más tarde salen los buses
llevando decenas de esperanzas. A las diez y media en punto de una mañana soleada
poco común en Magallanes, terminó la cuenta regresiva y los pilotos se van en
demanda de Puerto Natales en una serpiente multicolor rodando por la estepa
patagónica, les esperan 90 kilómetros de tierra, huella y sendero; la
competencia es dura y sin tregua para los que van “por la general”, ninguno
especula y se mezclan en trenes de ruedas, piernas y velocidad con un objetivo
claro, batir el récord. Más atrás vienen los pelotones, buscan ubicarse bien en
la competencia cumpliendo sus objetivos personales y disfrutar lo que la
naturaleza nos regala.
En meta recibíamos información de
todos los puntos de control: va un grupo muy rápido. Así es como entra al
velódromo de Puerto Natales el ciclista nacional Eyair Astudillo, cerrando el
crono en tres horas exactas, un nuevo tiempo a vencer. A los minutos una gacela
sobre ruedas abrocha el primer lugar de las damas, la magallánica Macarena
Acuña se alza con el reinado de los 90K.
Al aclarar el domingo se ven los
ciclistas más entusiasmados para dar
comienzo al sendero, viene el barro, las subidas y las bajadas del “XC”, el
disfrute del ciclista de montaña. Nuevamente las calles se tiñen multicolores
con centenas de ciclistas recorriéndolas y la mente puesta en los 60K. Lucha
sin cuartel por el liderato y otra vez Eyair hace su diferencia para arribar a
la meta en primer lugar, adjudicándose el peldaño principal del podio.
En las damas, la primera en
arribar es la campeona nacional Chichi García, pero con el reloj en la mano,
pues el día anterior Maca Acuña logró armarse de un colchoncito de tiempo,
sabiendo que Chichi es experta en la montaña y le descontaría tiempo importante,
se sufría dentro y fuera del circuito, pasaban los minutos y entra Macarena al
velódromo con los minutos a su favor para quedarse con el primer lugar.
De esta manera terminaba este DUE
y en las despedidas se multiplicaba la emoción y el sentimiento, nuevos amigos
con nuevas historias, sumamos kilómetros de belleza en las ruedas.