Chile nuevamente no pudo contra Uruguay en Montevideo, donde nunca ha
ganado. El 2-1 es el resultado que más se ha repetido en esta negra
historia.
Pero este nuevo cruce por el inicio de las
clasificatorias a Catar 2022, en su desarrollo se vio claramente
afectado por la vergonzosa actuación del arbitraje y el absurdo criterio
de los jueces del VAR.
El empate entre los charruas y La Roja se quebró cuando el defensor chileno Sebastián Vegas interceptó un centro en los 35 minutos con
un movimiento que generó dudas. Luego de dos minutos de revisión del
videoarbitraje, donde el juez paraguayo Eber Aquino tuvo que analizar
personalmente la jugada, se determinó el penal para Uruguay. El
delantero Luis Suárez pateó con seguridad ante el arquero Gabriel Arias,
quien se lanzó hacia el otro extremo del arco.
A raíz de esto
rápidamente las redes se encendieron con mensajes de miles de hinchas
cuestionando la decisión del cobro de este penal, que es bastante
cuestionable por difícil que es para el defensor chileno esconder los
brazos dada la acción rápida que realiza. Pero ante esto, se siguió
jugando, pensando que el referí aplicaría el mismo criterio en próximas
jugadas.
La pelota siguió rodando y La Roja tomó las riendas del ataque al inicio del segundo tiempo y la
insistencia dio sus frutos. Tras una buena jugada colectiva, Charles
Aránguiz metió un pase entre líneas para Alexis Sánchez, quien remató
cruzado (a los 54 minutos) para batir al portero Martín Campaña y decretar el empate
1-1 en Montevideo. Con esta anotación el Tocopillano registra ahora tres goles ante Uruguay
e iguala en esta cifra a Marcelo Salas como los máximos anotadores
frente al equipo charrúa.
Chile tuvo un buen cometido en el
segundo tiempo ante Uruguay y presionó al local sobre el final del
partido. En los 87, Víctor
Dávila lanzó un centro y el balón dio en el defensor Sebastián Coates.
El equipo chileno reclamó penal pero el árbitro paraguayo Éber Aquino
dejó seguir el juego. Un minuto después, el juez paró el encuentro para
recibir el análisis del VAR, que finalmente desestimó la falta del
charrúa. La repetición evidenció al jugador local, quien desvió el balón
con la mano, dejando en evidencia que el arbitro no se animaría a
cobrar algo que afecte directamente el marcador de los locales.
A poco del final, a una derrota que se estructuró en los descuentos, y
que volvió a recordarle a Chile que ir a Montevideo se transforma en un
verdadero suplicio, el jugador uruguayo Maxiliano
Gómez remató con la derecha desde fuera del área por el lado derecho de
la portería y el balón entró en el arco chileno.
Final
con sabor amargo y con bronca donde hasta los menos futboleros vieron
claramente que si el famoso VAR utilizaba un criterio parejo, el
resultado hubiese sido claramente distinto.