A
menos de 50 días del segundo desembarco en Chile del Campeonato del
Mundo de Fórmula E y en pleno inicio de su cuarta temporada, las
reacciones a la revolución eléctrica no dejan de suceder.
Ayer
fue el turno de uno de los principales referentes del mundo del motor
de las últimas décadas, el alemán Sebastian Vettel (31), quien se mostró
muy crítico con el implacable avance de esta tecnología en el universo
del automóvil.
“No creo que los autos eléctricos resuelvan todos los
problemas de este mundo. En mi opinión, es la energía equivocada, es
demasiado cara y no es tan limpia como algunos quieren hacernos ver.
Piensa en el problema de deshacerse de las baterías.
Debido a que no
apestan en tu casa, la gente está contenta. Pero apestarán en otra
parte”, sentenció de manera categórica el actual subcampeón planetario
de Fórmula 1, antes de continuar desarrollando su tesis: “En algún
momento, estos autos que amamos, con los que aprendimos a manejar, ya no
se construirán. Hay que aceptar eso, pero sigo pensando que podremos
seguir manejando autos viejos. Lo contrario sería un crimen”.
Estas
declaraciones coinciden con el desarrollo de la primera fecha del
campeonato de Fórmula E. Esta se desarrolló en Arabia Saudita y la ganó
Antonio Feliz da Costa por sobre el actual campeón, Jean Eric Vergne y
Jerome D’Ambrosio.