Sebastian
Vettel sigue sin explicarse lo que sucedió el domingo en la primera
carrera del año. Todo hacía indicar que Ferrari sería el coche
dominador, pero a medida que avanzaban las sesiones, el SF90 se iba
quedando más atrás respecto a Mercedes.
El
alemán explica que las carencias no son similares a las de la pasada
campaña. “El problema que tenemos este año no tiene nada que ver con lo
que vimos en 2018. El coche y los números tienen sentido, también este
fin de semana, pero claramente nos falta algo”, señalaba en la rueda de
prensa posterior al gran premio en el ‘hospitality’ de la Scuderia.
Recuerda
el tetracampeón que “hace ya un año de 2018, así que ya no hay
secretos. El año pasado salimos de los test de invierno con problemas
con el coche. No se comportaba como queríamos o como debería. Este año
pasa lo contrario. El monoplaza se comportó en los test como esperábamos
y las sensaciones eran buenas”. De ahí los mensajes de euforia que
empezaron a esparcirse desde aquellos test de Barcelona.
“Por
ahora no tenemos una respuesta, pero necesitamos revisarlo todo y estoy
seguro de que vamos a encontrar algo porque creo que sabemos que el
coche es mejor de lo que hemos visto, no sólo el domingo, me refiero a
mejor que lo que ha sido durante todo el fin de semana”, asegura Seb.
En
todo caso, se demuestra por enésima vez que Vettel necesita siempre un
coche ampliamente superior al resto para optar a la victoria y que nunca
ha conseguido un triunfo saliendo más allá del tercer puesto en toda su
trayectoria en la F1.
Críticas en Italia
Mientras tanto, la siempre dura prensa italiana le entró con todo a la Scudería, tras un pobre debut en Australia.
Uno
de los más duros fue ‘Il Giornale’, que no solo atacó al equipo
haciendo mofa del nuevo tono rojo mate del nuevo monoplaza, sino que
recuerda que en los días más discretos de Fernando Alonso, con aquel
inconducible coche de 2012, el asturiano fue quinto a 20 segundos del
ganador.
“Vettel ha sufrido
un amargo despertar de lo que era sólo un hermoso sueño. Incluso
Alonso, en 2012, con su quinto puesto en Australia, lo hizo mejor, se
quedó a 22 segundos del líder. Una reflexión más para Binotto (Director
Deportivo de Ferrari), que debe demostrar más que nunca desde el próximo
Gran Premio el valor del SF90 y del nuevo equipo: este campeonato ha
comenzado cuesta arriba para él”.
“En
Ferrari toca detenerse y pensar en cómo ha podido ocurrir esto. En la
vergonzosa frase ‘¿Por qué voy tan lento?’ de Vettel, hay un rojo más
brillante que el rojo descolorido en el SF90. Un coche casi perfecto,
según Vettel tras los test, de repente se queda pálido de vergüenza”,
añade de forma rotunda.
No
mucho más suave es la opinión en ‘La Gazzetta dello Sport’. “ Vettel y
Leclerc terminaron en cuarta y quinta posición y decepcionaron. Ferrari
lamentablemente no está bien. El SF90 de Vettel fue demasiado lento,
hasta el punto de que Charles Leclerc, con neumático duro, estaba en
condiciones de haberle adelantado al final”, afirma el diario de Milán.