En
2014, toda Punta Arenas se sorprendió con un video viral en el que se
mostraba a un niño de ocho años con grandes habilidades para el fútbol.
Como si se tratara de un experimentado, y jugando con niños mucho más
grandes, hacía lo que quería en la cancha.
Vestía
la camiseta del Sokol, y ya por ese entonces empezó a correr el rumor
por la gente, que poco a poco empezó a concurrir en masa para verlo
jugar. Fue ahí que empezó a circular el famoso video que llegó, primero a medios nacionales, y luego a internacionales.
Incluso
el mismo diario Sport, famoso por seguir el día a día del Barcelona,
realizó una nota la respecto, destacando que se trataba del nuevo
“Messi” del Fútbol mundial.
El
menor pasó por sets de televisión, y se convirtió en fenómeno por un
tiempo. Sin embargo, su vida continuó, y su carrera deportiva también.
Pero
ya las perspectivas eran otras. El menor tenía potencial para irse de
Punta Arenas, y fueron varios los equipos nacionales que le ofrecieron
entrar a sus divisiones inferiores. Finalmente, Vicente se decidió por
Universidad de Chile, luego de que el club le ofreciera un departamento
para vivir a él y a sus padres, a un costado del, por ese entonces,
nuevo Centro Deportivo Azul.
Además
de eso, al niño lo contactó Fernando Felicevich, el representante de
Alexis Sánchez, Arturo Vidal, Gary Medel, entre otros varios connotados
futbolistas nacionales.
Como
el reglamento FIFA indica que un niño menor de 13 años no puede tener
representantes, Felicevich le contrató un tutor, que lo asesorara a él y
a sus padres en las decisiones deportivas que tomará más adelante.
De
hecho, la decisión más importante está todavía por llegar. Y es que el
menor, tras las tratativas de Felicevich, tiene un ofrecimiento para que
a los 14 años (en dos años más), parta al Real Madrid a probar suerte,
con la posibilidad de quedar fichados en sus divisiones inferiores.
Todo
un logro para el menor, que de acuerdo a lo que manifiesta Jorge
Alvarado, su formador en el Sokol Croata, tiene condiciones que nunca se
han visto en un jugador magallánico.
“En
todos los años que llevo en el Fútbol, jamás vi un niño con esas
condiciones naturales. Quizás nunca más lo vea. Tristemente, duró muy
poco con nosotros -estuvo entre los seis y ocho años-, pero alcanzó a
demostrar lo bueno que es en su tierra”, recuerda.
Señala
que en la “U” le costó en un comienzo, producto de la diferente
personalidad que tenía con sus compañeros de equipo, quienes en su
mayoría eran más grandes que él. “Allá se encontró con otro nivel y con
compañeros con otra personalidad. El primer año fue difícil, pero
actualmente ya tiene la “10” en su generación -la Sub 13- y es la figura
de su equipo”, agregó.
“Es
un chico con una mentalidad super especial para tener tan poca edad. Ya
a los ocho el decía que quería ser futbolista y que quería jugar en el
Real Madrid. Incluso, cuando tiene partido, uno lo llama a las nueve de
la noche y ya está acostado”, relata.
“Si
me preguntan, creo que ojalá que lo lleven a Europa a probar suerte. El
tiene las condiciones para ser figura a nivel nacional seguro, pero si
quiere irse por todo, tiene que irse a Europa. Es algo que obviamente
tienen que decidir los padres y él en un tiempo más, pero ojalá que lo
hagan. Estoy seguro que les iría bien”, cerró.