-¿Con qué se va a encontrar la gente que vaya
a su espectáculo?
“Espero que la
gente se encuentre con una grata sorpresa de un espectáculo distinto,
diferente, de lo que se vio en Viña y Olmué, que son las rutinas más requeridas
por internet, esto es totalmente distinto, es un espectáculo esencialmente
basado en la contingencia, de ahí el título ‘Sospechosa la W…’, pero también
con una búsqueda de hacer una pequeña radiografía de quiénes somos, quiénes
fuimos y en qué nos estamos convirtiendo. Es una mirada global de nosotros como
sociedad, en cómo hemos cambiado tecnológicamente, en cómo ha influido en los
niños, es una mirada bien crítica, pero a la vez, todo mirado desde un punto de
vista gracioso”.
-¿Cuánto se demora en hacer una rutina como
ésta?
“La verdad es que
yo no sé cuánto me demoro, es espontáneo, armo el esquema y bueno, a medida que
pasa el tiempo, voy agregando y quitándole algunas cosas, dependiendo de la
contingencia. Más que cuánto me demoro en hacerla, es cuánto me dura, una
rutina así me puede durar prácticamente dos o tres años, eso es lo que me
demoro en dar la vuelta al país”.
-¿Cómo llegó al humor?
“Creo que el ser
humano de por sí está tocado por la sensación de lo lúdico, de la risa,
necesitamos reír, y uno en la juventud, desde la infancia, en realidad, viene
con la inquietud de ser gracioso, encantar a la gente con algo anecdótico, con
algún chiste, lo que pasa es que después uno lo toma como elemento profesional.
En el año 1986, después de haber participado en el programa Éxito, me di cuenta
de que tenía condiciones para dedicarme a esto profesionalmente, pero la
inquietud siempre estuvo, desde niño, el escenario, las luces”.
-¿Qué lo motivo a participar en ese programa?
“La verdad es que
fui por las lucas, no pretendía hacerme famoso ni nada, era un concurso, me iba
a ganar un billete si ganaba, y parte así, casi casualmente, no era como los
cabros de ahora que van a los concursos pensando que se transformarán en
rockstar, antes no era así, antes uno iba y concursaba porque eran tiempos
difíciles, estamos hablando de la época del gobierno militar, había poco
trabajo, pocas expectativas, los jóvenes que veníamos de condiciones más
humildes, no teníamos mucha proyección, entonces estos concursos nos permitían
poder ganar un recurso económico
importante para nuestras necesidades, casualmente se dio en un contexto
artístico, pero no era pensando ‘voy a ganar aquí, me voy a convertir en un
artista y voy a vivir de esto’, se dio casi casualmente”.
-¿Por qué la fascinación por el color blanco?
“Se dio
casualmente en el año 1987, cuando fui al programa Sábado Gigante, a la sección
Gente Nueva del Humor, y como yo había salido antes con un chaquet negro, se me
ocurrió innovar con el color blanco, la verdad me gustó, apasionó y sentí que
se veía bien en el escenario y bueno, se transformó en mi color institucional,
pero no es ni por cábala, ni por nada misterioso, ni hay una sexta metida con
el color blanco, ni nada, solamente se dio, como todo en la vida, de forma
casual”.
El artista de 53
años, nacido en Purén, invitó a los magallánicos para que asistan: “Mi
invitación es para toda la gente de Punta Arenas, a disfrutar de este
espectáculo nuevo, distinto, en el cual vamos con Willy Benítez y Mariela
Montero, haciendo una propuesta entretenida, donde esencialmente lo vamos a
pasar bien, lo fundamental aquí es que no tratamos de molestar ni incomodar a
nadie, acá lo importante es que la gente se ría con nosotros, nos riamos todos
de este país, de las cosas positivas y negativas que tiene, siempre con una
mirada esperanzadora, no con una mirada de destrucción, eso es lo más
importante, el humor en el fondo, lo que tiene que tener es una mirada de
esperanza, de que las cosas pueden mejorar”.
La actividad se
realizará el 26 de marzo, desde las 20 horas, en el Centro de Eventos del
Casino Dreams. Entradas a la venta desde $ 10.000 en Ticketpro.cl y en las
boleterías de la sala de juegos.