Como resultado, mientras el público de la Quinta Vergara se llenaba de carcajadas y el rating alcanzaba un máximo de 43 puntos, a las 0.34 horas, en las redes sociales, una ola de críticas tanto de hombres como mujeres, se desataba, calificándola de “ordinaria”, “picante” y “básica”.
Su presentación se extendió por poco más de una hora. En ella, desde un principio las situaciones incómodas de la mujer en materia sexual marcaron la tónica. “Siempre en el baño femenino de una discoteca, hay una mujer llorando y con el maquillaje hecho bolsa y las amigas le dicen “no llores por él, si eres hermosa” o bien “¿Por qué una mujer borracha se ve fea y un hombre borracho se ve lindo?”, frase con que sintetizó su punto de vista. Más tarde en la conferencia de prensa, expresó que su idea era también reírse del sexo femenino. De hecho, no dudó en burlarse de sí misma cuando perdió el hilo de su relato y hasta la pronunciación, lo que remató con la frase: “¿Qué tanto?, educación gratuita, no de calidad”, en alusión a las conocidas falencias de la educación municipal.
Aguayo realizó un repaso de las situaciones de pareja, historias de romances, críticas al horóscopo y, por supuesto, a la clase política. En este último terreno, sorprendió a todos cuando propuso la candidatura del tarotista Pedro Engel a La Moneda. Según ella, él obligaría a ahorrar ajos para mejorar las pensiones, “pues así al llegar a la vejez, tendríamos un montón de ajos los cuales llaman a la plata; algo mágico”, expresó.
Cuando recibió el galardón, Aguayo agradeció a su marido su dedicación y la gente se puso a reír pues se había burlado de él por casi una hora antes. A la postre, dedicó el premio obtenido a las mujeres de Santa Olga afectadas por los incendios forestales. “Si yo las hice reír por 20 minutos, mi pega está hecha”, expresó.