Dichosos deben estar los fanáticos de John Ronald Reuel Tolkien, y es que además de la docena de obras que el autor de “El señor de los anillos” publicó en vida y las respectivas adaptaciones cinematográficas de varias de ellas-, se han producido numerosos hallazgos de su trabajo, conformando un inagotable rompecabezas que lo mantiene vigente a 43 años de su muerte.
En el año 1936, justamente un año antes de la publicación de “El Hobbit”, fueron publicados dos poemas de Tolkien, titulados “El hombre de la sombra” y “Noel”, en un anuario de Our Lady’s School, una escuela en las afueras de Oxford, y esta semana el diario británico The Guardian reveló el descubrimiento.
Este hallazgo fue gracias al académico investigador de Tolkien, el estadounidense Wayne Hammond quien estudiando notas del autor encontró una mención a los poemas publicados en una revista denominada Crónica de Abingdon. Cuando Hammond se percató de que se refería a la revista de la escuela, se puso en contacto con el actual director del establecimiento Stephen Oliver. En un principio no pudieron encontrar la edición correcta de la revista, por lo que Oliver le aconsejó a Wayne Hammond buscar en los archivos de las Hermanas de la Misericordia, que fundaron la escuela en 1860.
“Entonces, mientras preparábamos un evento para los ex alumnos de la escuela, encontramos nuestra propia copia y vi los dos poemas que el señor Hammond había estado buscando. Mi emoción cuando los vi fue abrumadora. Soy un gran fan de Tolkien y estaba encantado de descubrir la conexión con la escuela “, dijo Stephen Oliver al diario The Guardian.
“El hombre de la sombra” corresponde a una primera versión de un poema publicado por Tolkien en “Las aventuras de Tom Bombadil” (1962) y habla de un hombre que vivía solo debajo de la luna en la sombra. Mientras descansaba sobre una piedra, los búhos se posaban sobre su cabeza, creyendo que estaba muerto. Seguía mudo y en la misma posición durante todo el verano, hasta que llega una mujer vestida de gris.
“Noel”, es un poema de Navidad en que Tolkien describe un paisaje invernal utilizando varias metáforas. Hace mención a un “Señor de las Nieves” con un manto largo y pálido, una explosión que se expande, un velo de nubes que se rasga y el nacimiento de un niño. Además se refiere directamente a la figura de María.
Otros hallazgos
Estos dos nuevos textos se suman a los hallazgos de gran cantidad de material inédito de la obra de Tolkien, por ejemplo en el 2015 en la Universidad de Oxford se encontró un manuscrito incompleto de la epopeya alusiva a Finlandia “La historia de Kullervo”, que se cree fue su primera obra en prosa de fantasía. El mismo año además apareció un mapa de la ficticia Tierra Media con anotaciones del propio J.R.R Tolkien, que perteneció a la ilustradora Pauline Baynes, y que devela las inspiraciones del autor a la hora de crear sus locaciones fantásticas; Jerusalén y Belgrado eran algunos de los puntos referenciales.
Su hijo Christopher Tolkien también ha editado y publicado profusamente manuscritos incompletos del autor de “El Hobbit”; en 2013 liberó el poema “La caída de Arthur”, que se extiende hasta 1.000 versos imitando el inglés antiguo y en 2007, dio a conocer “Los hijos de Húrin”, una historia de la Tierra Media que su padre dejó sin terminar. En 1977, cuatro años después de la muerte de J.R.R Tolkien, Christopher recopiló y editó varios cuentos incompletos en el hoy famoso “El Silmarillion”, que narra el origen de Arda (mundo en el que ocurren los acontecimientos de casi toda la obra de Tolkien) y el nacimiento de los elfos, los enanos y las razas más importantes de Tierra Media.
La escuela Our Lady’s School planea mostrar los poemas en una exposición sobre su historia. Mientras que David Brawn, el editor de Tolkien en la editorial Harper Collins, dijo que siempre hay margen para añadir material inédito en las futuras ediciones de las obras del padre de la fantasía moderna, J. R.R. Tolkien.