Este hombre alto, de cabellera canosa, rubia y frondosa barba, es padre de dos hijos mayores: el biólogo marino Rodrigo Javier, y Claudia, bióloga en proceso de doctorarse en Escocia y de Adelaida, de seis años, tía de los nietos de su padre.
Es un escultor de prestigio internacional. Talo tiene 23 obras en Canadá y, la más impactante, en la sede de la Fundación Max Planck, en Berlín, Alemania, consistente en una escultura en metal de Einstein, hecha con clavos retorcidos que recogió en su estancia Cabaña Pepa.
También ha restaurado obras absolutamente simbólicas de Magallanes, como la del famoso indio de la Plaza de Armas, cuyo dedo debe ser besado por quienes quieran volver algún día a esta ciudad y la de El Ovejero.
“Talo”
Talo ha sufrido lo suyo, pero tiene una fuerza inusitada para pararse y seguir adelante, un rasgo que los médicos elogian, porque los enfermos cardiacos suelen ser bastante hipocondríacos y tienden a echarse a morir.
Fumador empedernido, justifica que es el cigarrillo el que lo ayudaba a enfrentar la vida, la que no le ha sido fácil en los últimos años. Pero ahora sabe en carne propia el daño que provoca.
Su hija Adelaida son sus ojos y lo demuestra el hecho de que cuando tuvo un problema vascular, solo quería volver a ver bien para poder mirar a su preciosa hija.
“Entretenerla no me cuesta nada”, comenta orgulloso. “Nos gusta caminar, sentir el viento en la piel, pisar la arena en la Costanera del Estrecho”.
Apoyo
Nadie debe olvidar la obra que ha realizado el escultor tanto para Magallanes como en el ámbito internacional.
El alcalde, Emilio Boccazzi, junto a las fuerzas vivas de la comunidad desean asegurar una atención especial para el destacado artista.
Boccazzi sostuvo que: “La región, a través de sus autoridades, debe cuadrarse y colaborar para que “Talo” Mansilla, Premio Bicentenario, pueda ingresar al Elean para recibir los cuidados que merece su condición, es la opinión unánime de quienes le conocen y aquilatan su calidad humana y artística”
Es así que la Municipalidad de Punta Arenas tramita, ante el Gobierno Regional, el ingreso del escultor al Elean, para que reciba los cuidados necesarios. Hasta ahora ha residido en casas de reposo que son sumamente onerosas y el trato está lejos de ser el ideal. Los amigos, por su parte, quieren proyectar en la Sala Estrella, un film que protagonizó el artista hace unos años, inspirado en su permanencia en Isla Dawson, con el fin de recaudar fondos para aliviar la existencia del escultor.
Mientras tanto, son bienvenidas todas las iniciativas destinadas a salir en ayudar de este hombre simbólico , cuyo arte ha trascendido las fronteras.