El martes la ciudad de Punta Arenas conoció por fin a su reina.
Monzerrat Martínez García, de 17 años, fue quien finalmente se llevó la corona de la Invernada 2014.
Luego de una larga preparación junto a las otras nueve candidatas, un jurado conformado para la ocasión, evaluó el desempeño de las jóvenes en la Gala de Coronación.
Además de evaluarse cuestiones como la armonía corporal, la belleza facial, la actitud, la postura, la femineidad y la expresión oral, la pregunta personal que se les realizó a las candidatas fue uno de los puntos más importantes.
A Monzerrat el jurado le preguntó qué era el éxito y cómo afecta la vida de las personas, una pregunta no tan sencilla de responder, sin embargo, muy naturalmente, la actual reina sostuvo que para ella “el éxito es el logro de todas nuestras metas y nuestros sueños, lo cual hace que la persona se sienta muy contenta consigo misma y al mismo tiempo esa felicidad la pueda compartir con sus seres queridos”.
Cuenta que al elegida Reina de la Invernada 2014 una gran felicidad la invadió por dentro. Y como es natural, luego de su coronación vinieron los festejos. Se reunió con familiares y amigos para conversar sobre las experiencias vividas “vimos videos, analizamos todo lo que había aprendido, también lo bueno y lo malo que se vive en estas competencias, pero siempre rescatando el lado positivo”. En cuanto a lo positivo y negativo de la competencia sostiene que “esta experiencia me hizo crecer como persona y fortaleció mi personalidad. Aprendí a conocer a las personas cuando se enfrentan a competencias y también conocí buenas amigas. En cuanto a lo negativo, se vive mucha envidia, y cuando alguna chica pierde, no se autoanaliza, no se autocritica, no puede ver el lado positivo de las cosas. Lo primero que dicen es que está `todo arreglado´, `yo debería haber ganado´, ven las cosas malas y no las buenas. Hay que saber ganar, pero también hay que saber perder, y aprender a sentirse feliz por la persona que ganó”.
El día después
Ser elegida Reina de la Invernada no es algo que se viva todos los días, por ello, Monzerrat confiesa: “Cuando desperté, me acordaba de todo lo que viví el día anterior, y no podía creerlo, es muy gratificante y al mismo tiempo un orgullo porque además está orgullosa toda mi familia”.
Cuenta que durante el día recibió muchos llamados e invitaciones. “Como quiero cumplir con todo, estoy tratando de organizarme. Almorcé con mi familia, conversamos sobre la experiencia, vimos fotos nuevamente y ahora estoy organizando todo lo que se viene”.
Son demasiados los proyectos que tiene en mente para trabajar conjuntamente con la municipalidad durante su año de reinado. Hay uno particularmente importante: “Tengo un proyecto muy bueno, relacionado con la comunidad y el deporte, pero me lo quiero guardar hasta que tome forma. Hay muchas ideas, pero hay que organizarse bien” concluye.