Según los antecedentes, cerca de 50 personas comenzaron a quemar papeles en la intersección de calle Bulnes con la principal arteria de la capital. Efectivos de Fuerzas Especiales debió intervenir, haciendo uso de carros lanzaaguas y lanzagases para dispersar a los asistentes.
La marcha convocó a cerca de 15 mil personas y hasta ese momento se había desarrollado en forma pacífica.