El atentado más mortífero se produjo en el distrito de Al Kazemiya, en el norte de la capital, donde diez personas fallecieron y 24 resultaron heridas por el estallido de dos vehículos cargados con explosivos.
Mientras, en Ciudad Sadr, en el este del país, al menos siete personas murieron y quince resultaron heridas en un ataque contra un mercado de frutas y verduras.
Tres vehículos con explosivos estallaron también en el área de Shab, en el noreste del país, y causaron cinco muertos y treinta heridos.
Atentados similares ocurrieron en las zonas de mayoría chií de Baladiya (este), Nuevo Bagdad (sur), Saba al Bur (norte), Ur (este), Shoala (noroeste) y Al Bayaa (suroeste), donde murieron al menos 14 personas y 51 resultaron heridas.
Asimismo, dos distritos de predominio suní fueron objetivo de los terroristas: el de Al Yamaa (oeste) y Gazaliya, donde fallecieron al menos cuatro personas y veintidós sufrieron heridas.