Agujero de Ozono en la Antártica se recuperaría hacia el 2080

la capa de ozono sobre la Antártida adelgazaba de forma vertiginosa como consecuencia del uso de cloroflourocarbonados presentes en la industria de la refrigeración y en los aerosoles y el mismo fenómeno amenazaba producirse en otros puntos del planeta incrementando el poder de los rayos ultravioletas y aumentando el riesgo de quemaduras, cataratas y cáncer de piel.
La advertencia no cayó en saco roto y dos años después se firmaba el protocolo de Montreal, que ponía un límite a la emisión de los gases cuestionados.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS