En la oportunidad, los dirigentes sindicales hicieron pública la actitud de intransigencia de los ejecutivos de no querer colaborar en aumentar los niveles de producción de la refinería, y preferir traer los productos por barco desde la refinería Aconcagua y, seguidamente, su disconformidad a que no se mencionó, en el anteproyecto del gas, el hecho de poder devolver la distribución del gas a la estatal directamente, entregándose ejemplos de aplicación de las tarifas sobre todo para los consumidores de sobre 25.000 metros cúbicos de gas.