Así lo anunció el ministro de Obras Públicas (MOP), Laurence Golborne, quien junto al arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, dio a conocer el plan de restauración.
La principal novedad es que las torres de la catedral se convertirán en miradores a los que podrá acceder público, para lo que se instalarán escaleras de acceso. El ministro Golborne explicó que el objetivo de la medida es “generar un punto de interés para los visitantes, feligreses y turistas que llegan a diario este lugar patrimonial”.