Desplegado entre los meses de octubre y abril por las favorables condiciones climáticas, el equipo compuesto por 15 desminadores de la Armada de Chile, comenzó a trabajar en el primer campo sembrado con este tipo de minas, las que se caracterizan por levantarse a una altura de aproximadamente un metro antes que se accione la carga principal del explosivo, la que puede producir muertes en un radio de 35 metros.