Este análisis contempla las claves de una civilización que agotó sus propios recursos naturales al sobreexplotar y talar hasta el último árbol del lugar.
En declaraciones para el diario español El Mundo, el británico explica que “para los isleños, Rapa Nui era su mundo y, a pesar de ello, continuaron destruyendo sus recursos. Nosotros estamos haciendo justamente eso, y por eso digo que nos puede pasar lo mismo”.