“Se recogieron los aprendizajes psicomotores de los niños que asisten a los jardines de la ciudad. La idea es mostrar que tienen derecho a jugar y a moverse, lo que tenemos que resguardar en una educación parvularia de calidad”, expresó Simeone.
Asimismo, la directora destacó que “tenemos que dejar los espacios para que los niños puedan desarrollarse en estos aspectos”. Además de la importancia en el ámbito formativo, fue una nueva oportunidad para integrar a los apoderados en la comunidad educativa, quienes respondieron al desafío, puesto que todos los párvulos asistieron utilizando una vestimenta especial y acorde a su presentación.