Los barcos, que realizan el trayecto desde el Océano Atlántico al Pacífico, están a la espera de mejoras en las condiciones
climáticas que les permitan continuar su viaje a través de aguas chilenas para posteriormente realizar labores de pesca en la zona
de Callao, en Perú.
Además, otros grupos permanecen en Punta Delgada y en la boca oriental del corredor bioceánico.