Un golpe duro y que puede provocar una importante baja en unas de las actividades más importantes para Magallanes: el turismo. La respuesta a este escenario debe ser rápida y eficiente. Ya comienzan a ejercerse las primeras acciones, pero se debe pensar que la proyección se desploma a cada momento. Hoy es el momento de actuar y la gente relacionada al sector así lo entiende. Es primordial que el mercado turístico lo comprenda a la brevedad y trabaje duro en restablecer la confianza de los viajeros.