¿A
quién le importa Chile? Los medios nos tienen estupidizados con
noticias distorsionadas como el aparente y creado conflicto
racial-permanente- de los Estados Unidos, para así mantenernos ocupados
opinando en el sentido que los dueños de esos medios y otros poderes
fácticos quieren. Mientras, en nuestras narices Chile como país se esta
muriendo. Ya solo somos territorio en reducción. Al momento de escribir
esta columna la clase política que cual farándula de espectáculo
considera es el centro de todo, está abocada a una fórmula legislativa
para permitirle a los 93 alcaldes que no podrán reelegirse, postularse a
otros cargos sin tener que renunciar un año antes. Conmueve la alta
estima que de ellos mismos poseen, jamas piensan que acaso lo hicieron
mal y carecen de capacidades para otros cargos como ser legisladores.
Pero bueno, dicen que la capacidad es lo mejor repartido en el mundo,
todos creen tener suficiente. Dentro de esos “futuros cesantes” de
nuestra región, destacan dos ediles que desesperan ante la posibilidad
de cortar sus “carreras”, como si tuvieran un derecho divino a acceder a
cargos de representación, iluminados con aptitudes que la madre
naturaleza negó al resto. ¡Por favor, deben irse para la casa y ya!
Asimismo, otra preocupación del “mundo político” es que la posibilidad
del show del plebiscito constituyente en octubre se ve cada día mas
lejano La pandemia lo impedirá y los miles de enfermos no podrán salir a
votar. Entonces, en el contexto del “acuerdo nacional” se incluiría
también eliminar ese plebiscito e ir directo el próximo año a la
elección de una asamblea constituyente, 172 mediocres e ignorantes
puestos a redactar normas de alto rango pagados por el erario nacional, y
así terminar de sepultar un país que quedara muy malherido de esta
crisis sanitaria, y para años. Es claro todo se da en un contexto de
salvataje al peor gobierno de la Historia de Chile, incapaz de
sostenerse por sí solo y de hacer siquiera algo bueno por una ciudadanía
frustrada, y que solo ha sido servil a las camarillas del desastre
nacional y especialmente a la izquierda. Y para salvarse entregará todo,
y eso recalco: todo. Esta farándula clase política-gobierno pasó por
alto no solo su obligación de respetar y hacer cumplir la constitución y
las leyes, sino otra mas básica: defender y cuidar la integridad
territorial. Se nos vienen días muy
duros con las reclamaciones de Argentina sobre salida al Pacifico del
cual dicen estar a solo 1 km, y con el reclamo argentino ante la ONU de
la plataforma continental hoy chilena, y que nos significaría perder la
Antártica. ¡Y a Chile “se le olvidó” hacer su reclamación! Así de
simple. El conflicto del Beagle ganado por secretaría medio siglo
después, la cuasi guerra de Magallanes desperdiciada por el “olvido” del
gobierno y la clase política, esa que “sufre” por la posibilidad
de perder cargos y platas. Lo único que les interesa, Chile olvidado
por los chilenos y por los tontos, ser patriota esta reemplazado por
ser “progresista”. El Piloto Pardo se revuelca
en su tumba. Los alcaldes que terminan ahora, también como los
parlamentarios, cumplieron su ciclo, y ninguno al menos en esta región
reúne las condiciones y aptitudes para ser legislador en el país
postpandemia, la renovación debe ser total, a ver si desde un nuevo
congreso podemos salvar nuestros derechos antárticos y oceánicos. Y
quienes hemos tenido una muy superior formación, estudios y experiencia
que todos los “próceres” e incumbentes magallánicos actuales, debemos
asumir responsabilidades para impedir que los ineptos sigan
festinándose al país. Alguna vez, defendamos nuestros intereses ,y
hagamos de Chile y de Magallanes un país y región de oportunidades para
los chilenos y
los magallánicos ,no para quienes solo velan por ellos y no evitaran
entregarnos a intereses foráneos. Este será el siglo de la defensa del
territorio, pero con ineptos e ignorantes no se puede.