En la visita realizada hace algunos días a Puerto Williams, nos percatamos de cómo los habitantes de ese austral poblado, aspiran profundamente a tener un mayor protagonismo a nivel región. Y en su total y justo derecho.
Pareciera que hoy, los habitantes descubren que su comuna empieza a empinarse por sobre otras comunidades y consideran justo que se le tome en cuenta. Algo de ello ha resultado en los últimos años. Las autoridades se han sensibilizado a las sugerencias y llamados de atención que realiza la población y han concurrido de manera más concreta, a solucionar y hacerse parte de la problemática de la isla.
Lo cierto, que en forma gradual se han ido tomando en cuenta sus demandas y buscado las soluciones. Si bien es cierto que queda mucho por hacer, no es menos cierto que existen en las proyecciones de la comunidad, obras emblemáticas que apuntan a una decidida transformación y mejoramiento en la calidad de vida de los vecinos.
Tal vez por ahí pasó un poco el sentir del Presidente Carlos Ibáñez del Campo, cuando decidió junto a sus ministros y asesores, potenciar el sector del Beagle. Por cierto, desde una mirada geopolítica e inspirada por lo que se observaba a su alrededor y que claramente marcaba fuerte ventaja con lo que exhibía la isla allá por los inicios de los años 50.
Pero fue un primer impulso, la Marina de la época hizo su aporte cumpliendo a cabalidad con lo instruido. De ahí para adelante, solo en casos extremos y de urgencia, evacuaciones, conflictos, tragedias naturales., acaparaban la atención del centro del país y por ende, de la región.
Y el Puerto Luisa de antaño, a lo que más aspiró en su momento fue, poder modificar su toponimia al actual, Puerto Williams.
Hoy, se le augura un buen futuro, promisorio… Su proyección trasciende las fronteras geográficas y se tienden los puentes y nexos a otras latitudes. Surge la esperanza y la confianza en quienes están comprometidos con su desarrollo, sea mediante la pesca, el comercio, el transporte, el servicio público, la artesanía, el turismo, el rescate de lo patrimonial, la educación, la aplicación de la justicia, de los valores, de la salud, etc. Son tantas y variadas las áreas que se conjugan, que es imposible que no se transforme en más provincia.
Por lo tanto, no se debe caer en el centralismo; por el contrario, asumamos y hagamos propio el sentir de pobladores de Puerto Toro, que claman por ser tomados en cuenta y considerados en las decisiones que propendan a definir su futuro.
Quienes aspiramos hacer realidad los sueños de los vecinos de la Provincia Antártica, debemos comprometernos a no perder de vista tal anhelo y del mismo modo, transformarlo en política de Estado, exento de caprichos y malabares, ajeno a toda acción mediática o de retroexcavadoras.
Un llamado a quienes les interesa la propuesta, a no dejarnos solos en ésta aventura que concita el interés y voluntad de la población. El desafío se traduce en transformar la Provincia en lo que siempre debió ser., centro de atención mundial. ¡¡ MAS PROVINCIA..!!