Según lo indicado por Carlos García, encargado de esta obra, se trata de un piso que evita las lesiones de los jugadores y de paso prolonga la vida deportiva de éstos. El piso tiene una amortiguación de esponja y es de madera americana. Se estima que para ser utilizado debiera pasar al menos unos 10 días, porque hay que darle un tiempo para que la pintura y el barniz seque bien. Según García, este tipo de pisos es el que hoy se está utilizando y que en Chile hay unos cuantos, como el que existe en el Comité Olímpico en Santiago, el Polideportivo de Castro, la Universidad Autónoma de Temuco y dos en el Liceo Mixto de San Felipe.