Realidades
distintas, pero que tienen puntos en común, viven las ciudades extremas
del país en cuanto al comercio ilícito de cigarrillos, el que durante
los últimos cinco años mantiene su tendencia al alza. De acuerdo al
Estudio de Comercio Ilícito de Cigarrillos en Chile, desarrollado por el
Observatorio del Comercio Ilícito (OCI) de la Cámara Nacional de
Comercio (CNC) y por British American Tobacco, dicho comercio ha crecido
6,2 veces en los últimos cinco años, alcanzado el 22,3% del mercado
nacional y dejando un perjuicio fiscal de 500 millones de dólares.
Para
nadie es un misterio que desde siempre en Magallanes ha existido el
comercio ilegal de cigarrillos argentinos, con precios de hasta un 50%
más bajo que los productos nacionales, situación amparada por la falta
de medidas proteccionistas y a la no adhesión de Argentina a la cruzada
mundial contra el tabaco. Tal situación comenzó a cambiar en la última
década, traduciéndose en que el año pasado el Gobierno argentino subió a
75% el impuesto al tabaco. De esta manera, la cajetilla sufrió un alza
promedio de 650 pesos chilenos.
Aún
así, Aduanas continúa desbaratando el tráfico hacia Magallanes. Basta
con mencionar que en agosto pasado el servicio destruyó 751 mil
cajetillas de cigarrillos que ingresaron como contrabando a la región
durante 2015 y el primer semestre de 2016. En la oportunidad, el
director regional de la Aduana de Punta Arenas, Wildo Arévalo, explicó
que el valor de la mercancía alcanzó los US$ 2.392.234,31 y los
impuestos que se trataron de eludir llegaron a US$ 2.768.450. “Es la
mayor destrucción de los últimos años y corresponde a distintos
procedimientos realizados desde el 2015 a la fecha”, puntualizó.
Cifras y más cifras
El
informe sobre comercio ilícito de cigarrillos en Chile señala que el
volumen de productos de contrabando alcanzó los 2 billones de
cigarrillos, es decir, 145 millones de cajetillas de 20 unidades o 290
contenedores llenos que ingresan anualmente al país sin estar
autorizados por el Ministerio de Salud.
La
situación se torna especialmente alarmante en la puerta norte del país,
donde el consumo de cigarros ilícitos alcanza el 40% del mercado. Esa
cifra creció fuertemente en los últimos seis meses, ya que según el
registro, durante la segunda mitad del 2016 anotaba sólo el 31,5%. En
Arica, por ejemplo, el comercio ilegal de cigarrillos alcanza hoy el
90%.
El análisis indica también que el 56% de los cigarrillos ilícitos en la zona norte son adquiridos en ferias libres, comercio callejero e Internet y que las principales marcas son paraguayas, coreanas e indias. El valor por cajetilla es de $ 1.000.
La
gerente de Estudios de la OCI, Bernardita Silva, pone hincapié en que
el consumidor no se preocupa por la calidad del cigarrillo, el que en
algunos casos es falsificado (sólo lleva el nombre de una marca
conocida), más bien su única motivación de adquirir el producto es la conveniencia del precio.
En
el caso de Magallanes, la compra del cigarrillo argentino se ha hecho
una costumbre. Hoy, la diferencia de más de 1.000 pesos que se manejó
durante años prácticamente no existe. La cajetilla nacional de valor más
económico que llega a la zona es de $ 2.900, mientras el producto
procedente de Santa Cruz o la Tierra del Fuego argentina puede encontrarse a un promedio de $ 2.500.