“La invitación es abierta a toda la comunidad”, señaló la pastora de la Iglesia Luterana en Magallanes, Gloria Rojas Vargas, la primera mujer en Chile en ser pastora de este credo religioso.
Además, fue la primera presidenta de la Iglesia Luterana en función Episcopal, entre los años 2000 y 2011, que concluyó en enero pasado.
En febrero arribó a Magallanes por tres años, y -según ella- con una alegría tremenda. La decisión de su llegada a estas australes tierras podría decirse que es tripartita, porque medió la comunicación entre el directorio de la congregación local con la directiva nacional de la iglesia y la persona designada a venir a servir a esta ciudad. El esposo, que no es pastor, pero comparte actividades eclesiásticas con ella, la acompañó. Es profesor jubilado de filosofía y sicología. “Estos meses han sido hermosos, pensamos que el frío jugaría en contra nuestra, pero vemos que el clima ha sido benevolente. Además que acá hay una calidez humana tremenda, lo que también se percibe en el medio ecuménico”, destacó la pastora luterana, labores en las que cumplió 26 años, aunque su vida en este credo comenzó a los seis años: “No conozco otra vida de iglesia que no sea la Luterana”. Los estudios de teología los cursó entre 1972 y 1979 en Argentina.
El 31 de octubre
El Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes en Chile, surge en honor a Martín Lutero, quien en 1517 clava las 95 tesis en la puerta de la Iglesia del Palacio de Wittenberg, como una invitación abierta a debatirlas. Las tesis condenaban la avaricia y el paganismo en la iglesia como un abuso, y pedían una disputa teológica en lo que las indulgencias podían dar. Éstas fueron traducidas rápidamente al alemán y ampliamente copiadas e impresas en Alemania y Europa.
La exhortación de Lutero para que la Iglesia regresara a las enseñanzas de la Biblia, impulsó la transformación del cristianismo y provocó la contrarreforma, como se conoce a la reacción de la Iglesia Católica Romana frente a la reforma protestante.
En Chile, el año 2005 el Presidente Ricardo Lagos declaró el 31 de octubre como Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes. Pero años después, la Presidenta Michelle Bachelet lo instituyó como día feriado. “No es Halloween lo que celebramos”, aclaró la pastora.