A diez y cinco años de cárcel efectiva fueron sentenciadas ayer las dos personas que la semana pasada fueron encontradas culpables de un asalto en calle Errázuriz, identificadas como Cristian Alejandro Marín Bustamante y el adolescente, iniciales M.E.P.H.
Este último apenas escuchó al juez redactor del fallo, Pablo Miño Barrera, decir que los próximos cinco años los pasará privado de libertad, se alteró, perdió la compostura y se levantó del asiento con la intención de traspasar la pequeña puerta de vaivén que separa a los intervinientes del público. Todo sucedió tan rápido que los gendarmes activaron el plan de emergencia o alarma, porque tomaron como intento de fuga la acción temeraria del joven. Los custodios se abalanzaron sobre el menor y mientras esto sucedía familiares del condenado se fueron a las manos con los gendarmes (más antecedentes en Diario El Pingüino).