En el tradicional discurso para conmemorar el inicio de año que pronunció en francés, ante el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, que representa a 179 países, el Papa evocó el “terrible sufrimiento” de los sirios, y reiteró su llamado a que “se acallen las armas y prevalezca lo antes posible un diálogo constructivo”. El Papa evocó los “terribles sufrimientos” de los sirios y pidió a los jefes de Estado implicados “sensibilidad” para que “se entreguen de manera urgente las ayudas indispensables para hacer frente a la grave situación humanitaria” y volvió a pedir que se “acallen las armas y prevalezca lo antes posible un diálogo constructivo”.