Toda la información genética de un organismo se encuentra en su ADN, que se ubica en el núcleo de las células. Todas las partes o características de un organismo se leen desde el ADN a través unos trozos de material genético llamados ARN.
Los ARN mensajeros son los que permiten sacar la información desde el ADN en el núcleo al citoplasma de las células para poder crear las proteínas. Sin embargo, los virus no tienen ADN solo ARN y ocupan la maquinaria de las células de su huésped para producir sus proteínas y reproducirse, ello genera una infección que gatilla una enfermedad. Nuestro organismo se defiende de este agente externo a través del sistema inmunológico, en donde los glóbulos blancos combatirán la infección.
Nuestro organismo nunca se ha enfrentado al Covid19 por tanto no tiene capacidad para defenderse de la infección. Todas las vacunas que se están desarrollando contra el COVID-19 intentan ayudar a nuestro organismo a desarrollar inmunidad. Todas las vacunas intentan que nuestro organismo desarrolle linfocitos T que sirven para reconocer el invasor y linfocitos B que se encargarán de combatir el virus a futuro.
Los diferentes tipos de vacunas actúan de formas distintas para aportar protección. En la actualidad, hay cuatro tipos principales de vacunas contra el COVID-19 en fase 3:
– Vacunas de ARNm (Pfizer y Moderna). Contiene ARNm que tiene la información para crear una proteína que es propia del virus. Una vez creada la proteína nuestro cuerpo destruye el ARNm. Nuestro sistema inmunológico reacciona y crea linfocitos T y B para eliminar la proteína del virus. Los linfocitos T son la memoria que reconocerá a futuro la proteína. Los linfocitos B recordarán como eliminarlos.
– Vacunas de virus inocuo (Bharat Biotech, Sinovac y Sinopharm). Contiene una versión inhabilitada del virus. Es decir, tiene el material genético del virus, pero no tiene capacidad de desarrollar la enfermedad. Al vacunarse este virus inocuo producirán proteínas propias del covid que el cuerpo reconocerá como agentes externos y creará linfocitos T y B que servirán para reconocer y combatir el virus en futuras infecciones.
– Vacunas con vectores virales (AstraZeneca, Janssen, Johnson & Johnson, CanSino Biological y Sputnik V). Son similares a las anteriores. La diferencia radica en que usan como vehículo otro virus más virulento pero inactivo (adenovirus), el cual ha sido modificado añadiéndole una parte del virus del covid19. Al reproducirse producirán proteínas del covid la cuales generarán linfocitos T y B específicos.
– Vacunas de subunidades proteicas (Novavax). La vacuna contiene porciones inocuas de proteína del virus del covid (no el virus). Al vacunarse el cuerpo de la persona reconocer el agente externo y reaccionará creando linfocitos T y anticuerpos, los que reconocerán y combatirán el virus.
Las personas vacunadas deben considerar que casi todas las vacunas en desarrollo para el covid requieren la aplicación de 2 dosis. Por tanto, la persona debe cuidarse antes de la vacunación y hasta días después de la aplicación de la segunda dosis, ya que podrían contraer la enfermedad en los primeros días de aplicada la vacuna, porque la inmunidad demora unos días en ser efectiva.
La aplicación masiva aún demorará unos meses. La mascarilla y el distanciamiento físico siguen siendo por ahora su mejor forma de protegerse. Aún debe cuidarse, pero cada día falta menos para reencontrarnos.