El pequeño jugaba en la parcela de los abuelos cuando accidentalmente cayó en un pozo de agua, de unos dos metros de profundidad. Cuando los cercanos que estaban a su cuidado lo perdieron de vista lo empezaron a buscar. Fue el abuelo la persona que lo encontró flotando y lo sacó rápidamente. Mientras le aplicaba maniobras de resucitación otros integrantes de la familia pedían desesperados ayuda al Samu. Una ambulancia lo fue a buscar pero en el camino hicieron el trasbordo, porque en medio de la desesperación, y estando a 12 kilómetros al norte de la ciudad, el mismo abuelo decidió llevar a su nieto al hospital para ganar tiempo.
Agradecimiento
El padre de la pequeña víctima, Claudio Monge, camarógrafo de la Red Austral de TVN, agradeció todas las muestras de apoyo y cariño desde el momento que se conoció la noticia.
Habló de una suerte de presentimiento a lo que venía, al recordar que hace más de un mes que su hijo se mostraba muy apegado a la mamá. “Al punto de que no quería asistir al jardín, para estar junto a mi señora”, recordó, mientras recibía las condolencias de un gran número de personas que ayer llegó al velatorio.
El funeral es mañana, a las 15.30 horas, saliendo a esa hora rumbo al Cementerio Parque Cruz de Froward.