“Solamente un mal juez podría estar dispuesto a esconderse detrás de la falta de información de la ciudadanía”, sostuvo Matthei en un punto de prensa.
Tras hablar a los periodistas, una mujer – con signos de haber sido golpeada- se acercó a la candidata para contarle que su marido la había agredido y que los tribunales lo dejaron libre.
La candidata la puso como ejemplo de la “rabia” en la ciudadanía por las decisiones de los jueces.