Los operadores de las cámaras de seguridad de la multitienda captaron los movimientos sospechosos del supuesto “cliente” y avisaron a los guardias. Cuando salía del local fue retenido y posteriormente entregado a funcionarios de la Policía de Investigaciones. En la misma audiencia de control de detención el imputado decidió admitir responsabilidad y el juez lo condenó como “autor del delito consumado de hurto en perjuicio de Ripley”, a cumplir una condena de dos meses de presidio más el pago de una UTM ($ 37.870). La pena podrá cumplirla con el beneficio de la reclusión nocturna, pero con posterioridad a la sentencia de cuatro meses a la que fue condenado por robo y receptación. Mena fue la persona que simuló un robo para tapar la sustracción de especies a un amigo que lo dejó encargado del departamento, mientras salía de viaje.
Esto fue en marzo del año pasado, ocasión que sustrajo de dos baúles una cantidad importante de especies y llamó a Carabineros diciendo que habían entrado a robar al inmueble. Tres meses después, por un computador robado la PDI llegó al domicilio de Mena donde encontraron los artículos robados en el departamento del amigo.