El lunes en la tarde el fuego arrasó con todo. No salvaron absolutamente nada y ahora están durmiendo en una casa de hospedaje, en Sarmiento con Magallanes, cancelada por el municipio.
Ayer Pérez se levantó muy temprano y a las siete de la mañana comenzó a desarmar la estructura siniestrada. Removiendo las cenizas se fueron encontrando con muchos recuerdos calcinados, “pero lo peor es que mi mujer perdió su computador (un notebook) y toda la información que guardaba”. El hombre sigue confiando en que les llegará alguna ayuda, sobre todo en materiales de construcción. Cualquier aporte se puede canalizar a través del celular 89535628.