El extravagante miembro del Salón de la Fama de la liga de básquetbol más importante del mundo llegó a Corea del Norte procedente de Beijing con una escuadra de una docena de ex estrellas, entre ellos Vin Baker y Cliff Robinson, en lo que Rodman llama “diplomacia del baloncesto”, aunque autoridades federales estadounidenses han criticado sus esfuerzos.