El posible fraude en las elecciones norteamericanas es un tema de conversación que ha superado nuestras inquietudes nacionales y regionales. Sin embargo nos hemos enterado que no es un tema nuevo, Ya hace sesenta años el alcalde de Chicago con apoyo de la mafia alteró el resultado de la elección para favorecer a John Kennedy en contra de Richard Nixon. A los que gustan ver thrillers políticos pensarán que me equivoqué de papeles ya que estoy diciendo que el héroe le hizo trampa al villano, porque es un tema que los medios casi nunca han hablado a diferencia de Watergate. Pero no nos olvidemos del doble standard de los progres.
Al igual que Richard Nixon el famoso cuarto poder encontró un nuevo blanco Donald Trump. A esto ayudó su carácter desatinado y el coronavirus peor enemigo de los gobiernos. Sin entrar en la actual contingencia hay que constatar que a pesar de todo y contra todos los pronósticos en vez de bajar tuvo nueve millones de votos mas que en la última elección y aumentando además el porcentaje en votos de afroamericanos y de latinos. Aunque no creo en las victorias morales, es un hecho que los que votaron la primera vez lo siguieron apoyando por lo que piensan que no los defraudó en sus expectativas.
Veamos con un ejemplo con un tema de especial sensibilidad en ese país que es el aborto que alguno estados es legal hasta los nueve meses, Trump se comprometió a quitar financiamiento estatal y cortar el nudo gordiano designando tres jueces católicos conservadores y además de que participó en la marcha por la vida, Se podrá decir que es solo para ganar votos dado sus antecedentes personales. Pero tenemos a Joe Biden hombre de familia y católico, pero que está a favor de mantener tal como está el aborto y de ninguna manera poner restricciones. Lo absurdo es que con un libertino la vida de los niños por nacer está más seguro que con uno de iglesia.
La situación de Trump es la opuesta de la de Piñera, acá justamente no ha cumplido con ninguna de las expectativas por las que muchas personas, a pesar de no tenerle simpatía personal votaron por el. Si usted entrara a los chats de los que incluso estuvieron de vocales de mesas defendiéndole sus votos, vería que hoy no hay nadie que hable a favor de él, porque sienten que le entrego el pais a la izquierda. Pero lo más triste es que tampoco ha recibido en cambio las simpatías de los del otro lado que lo siguen tratando mal.
El no tener mayoría en el parlamento no es ninguna excusa ya que en este último siglo casi ningún presidente la ha tenido , ya que el presidente es colegislador y tiene derecho a veto. Si se aprueban leyes que no les gusta es exclusivamente por cobardía, como por ejemplo ahora la aberración de los escaños reservados que significa regalarle a la izquierda la constitución. Para lo cual lo único que hay que hacer para evitarlo es votar en contra en todo.