La descentralización es un desafío que ha tenido avances sustantivos en el último medio siglo, donde se han implementado políticas públicas fundamentales con la generación de planes de desarrollo en núcleos territoriales, procesos nuevos de división político administrativa, creación de los Consejos Regionales, dotar a las intendencias de atribuciones, entre otros medidas, que han aportado al proceso aunque muchas veces no a la velocidad requerida.
Sin embargo, la descentralización también debe pensarse desde las regiones, donde las problemáticas de la microcentralización y focalización territorial de recursos también se desarrollan.
A eso, debemos asumir los grandes desafíos de zonas aisladas, la existencia aún de fronteras interiores y comprensión real del espacio geográfico, un desafío que para muchos ha sido postergado en beneficio de una agenda político-institucional todavía carente del conocimiento real del espacio territorial.
De esta manera es necesario también la generación de una discusión interna y de propuestas que aporten al desarrollo, sin perder en el horizonte el territorio íntegro y sus desafíos, pero también las capacidades que se puedan desarrollar en beneficio de la región y nuestro país.
Las capacidades humanas de reflexión y experiencia en el territorio son diversas, tomando en cuenta nuestra historia y sobre todo los sueños que se proyectan, donde cada uno de los habitantes de Magallanes puede ser un aporte concreto.