El siniestro se desarrolla en una zona de difícil acceso, a la que sólo se puede llegar por vía aérea o marítima.
Para sofocar las llamas avivadas por las fuertes rachas de
viento, se espera el arribo de refuerzos provenientes desde Puerto Montt, Aysén y Argentina.
La Provincia de Última Esperanza se mantiene con alerta roja, pero el parque está abierto a los turistas.