Para el primero solicita una pena de 10 años de presidio y para el segundo cinco años de cárcel. Estas personas fueron detenidas en diciembre del año pasado luego de abordar a un peatón en la calle y pedirle cigarrillos. Como no tenía lo agredieron violentamente y luego le robaron el celular. Ahora deberán enfrentar la justicia por estos hechos y lo más seguro es que esto termine en un juicio oral cuya preparación será próximamente.