A esa hora, un conductor a bordo de una camioneta circulaba por la avenida Martínez de Aldunate, de sur a norte. Los primeros indicios confirman que guiaba en estado de ebriedad y a una velocidad no razonable. Por lo mismo fue que perdió el control y arrasó con dos señales de tránsito. La loca carrera la terminó después de estrellarse y derribar dos postes de fierro del alumbrado público, luminarias que estaban instaladas en el bandejón central de Martínez de Aldunate, entre Yungay y Blanco Encalada.