A través de un comunicado, la organización indica que la “sobreproducción salmonera, uso de un incinerador de dudosa legalidad, irregular procedimiento para la disposición final de la mortalidad de peces enfermos y la posible comercialización para consumo humano de ejemplares infectados con virus, son parte de los graves cuestionamientos que envuelven la aparición del brote de la Anemia Infecciosa del Salmón (virus ISA), que se registra en la Región de Magallanes”.